PABLO PEDROZA
“En algunos estados quedamos a deber”.
Ricardo Monreal, acerca de los gobiernos de Morena en los estados
Apenas seis días después de la ejecución de 10 personas en Zacatecas, vienen de regreso los discursos hilarantes acerca de la realidad del estado que me llevan a traer a cuenta un clásico: si no la controla, no la consuma.
Después de la tragedia, el gobernador David Monreal Ávila habló así a los asistentes a la Feria del Empleo en la Megavelaria, donde se ofrecieron mil vacantes: “yo estoy seguro que ustedes sabrán corresponder y entender lo que es el esfuerzo que estamos haciendo para todas. Pero no sólo es esto, les puedo platicar ahora la enorme política social, en todos los temas, en educación, en salud, en seguridad.“
“Hoy por primera vez, y se los voy a demostrar, porque estoy empeñado, y Dios me lo ha de conceder, como me ha concedido tantas cosas, por su grandeza. Me ha de conceder demostrarles que sí hay formas diferentes de gobernar, que sí se puede hacer el bien, que sí se puede sacar adelante a nuestros pueblos. Miren, a este estado nos lo dejaron muy enredado, y gracias a Dios, ahí vamos“… enredándolo más.
Dime de qué presumes y te diré de qué careces, reza el refrán popular, y queda como anillo al dedo al momento que vive Zacatecas a un año dos meses de que la nueva gobernanza se quede a la orilla de ser el mejor gobierno de la historia. A la orilla sí, pero del precipicio.
En seguridad, la euforia por la reducción de homicidios dolosos, misma que nos señalaban sin importar tema o motivo de reuniones y agendas, me lleva a opinar que, engolosinados con sus gráficas de reducción de homicidios, no vieron o no quisieron ver que el fenómeno de extorsión y cobro de piso, entre otras violencias se extendió, como la humedad, por todo el territorio zacatecano.
La inacción y el silencio frente a estos delitos convierten a la autoridad en parte del problema, aunque sea por omisión. Si se quiere actuar con rigor, la mirada no sólo debe dirigirse hacia Fresnillo, sino hacia las propias entrañas de la administración y sus corporaciones.
Los 10 ejecutados en Zacatecas, por sus perfiles y por ser simplemente ciudadanos reconocidos en la sociedad zacatecana, calan en el escaso prestigio de David y la nueva gobernanza, y por ello la urgencia de que se aclaren los hechos, justicia y castigo a los culpables.
Avanzan rápido. En las víctimas, narran las autoridades, hay indicios de que ellos, voluntaria o involuntariamente, motivaron o dieron pie a sus ejecuciones.
Por la forma en que narran y se mueven, parece más urgencia de reivindicación de la imagen que la búsqueda de justicia, que es su obligación.
Hoy habrá La Informativa, versión oficialista de la realidad de Zacatecas, seguramente los avances de la investigación serán tema, también las gráficas de la reducción de homicidios.
Ojalá nos presenten gráficas sobre la extorsión, cobro de piso o el control que la delincuencia organizada tiene en la economía de Zacatecas, ante la realidad; si no hay denuncias, de algo han de servir los servicios de inteligencia para tenernos informados, advertidos y ver si de verdad a esos problemas le están entrando.
Lo que se da por cierto, con la ejecución de las 10 personas, es que si bien bajaron los homicidios dolosos, la delincuencia organizada presuntamente se mantuvo en el estado diversificando su economía y ejerciendo una violencia cotidiana sobre los objetivos de sus intereses en territorios delimitados y acordados por ellos o en un supuesto acuerdo con el gobierno.
En la ciencia política y la criminología se acuñaron conceptos para estos escenarios: cuando la violencia baja artificialmente mientras los delitos de alto impacto proliferan, se habla de una frágil pax narca; cuando las instituciones pierden la capacidad de contener a los grupos delictivos, se entra en una crisis de gobernabilidad. En ambos casos, cuando el control se pierde, la violencia estalla sobre los civiles.
Todo esto ocurre en medio de una profunda crisis de confianza. Resulta preocupante que, aun cuando la autoridad sale a dar su versión de los hechos, existan sectores de la sociedad dispuestos a dar más crédito a narrativas no verificadas que circulan en redes sociales que a los voceros oficiales. Es el reflejo de un quiebre en la credibilidad pública: cuando la narrativa institucional pierde fuerza, el rumor digital y la especulación terminan ganando terreno en el ánimo de la gente.
Ha sido demolida la banderita de los homicidios dolosos. Seguimos en riesgo todos.
De Salida
UNO. Con gran despliegue y urgencia informativa fuimos testigos de la llegada de cien elementos de fuerzas de élite del ejército conocidos como Los Murciélagos. Desde el establecimiento de fuerzas de la marina en el Gimnasio Solidaridad de Fresnillo, 2014, no se registra un desplazamiento de fuerzas de este nivel en la entidad.
DOS. Los marinos fueron traidos para atacar la presencia de la delincuencia organizada, principalmente Los Zetas en 2014. Las fuerzas armadas registran la llegada de este grupo criminal a Fresnillo en 2007, año en que el presidente municipal fue David Monreal. Los Murciélagos llegan para sumarse a una fuerza mucho mayor de ejército y Guardia Nacional para, con la Operación Rastrillo, buscar a los presuntos responsables de la ejecución de 10 personas el pasado 18 de julio. Por las razones de unos u otros, algo no cuadra.
TRES.Dice David: “el esfuerzo que estamos haciendo para todas. Pero no sólo es esto, les puedo platicar de ahora la enorme política social, en todos los temas, en educación, en salud, en seguridad. Así lo dejo sino me río.
Nota: Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura editorial de LASNOTICIASYA
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