Desde Palacio Nacional, caos y tragedias para todo México

JACOBO CRUZ

Hay coincidencia de analistas de que la segunda mitad de un gobierno significa su declive, por lo tanto, los titulares de estos cargos deben acudir a medidas a veces desesperadas para permanecer en la aceptación popular, y el sexenio de Andrés Manuel López Obrador no podía ser la excepción, a pesar de la permanencia e incremento de los montos económicos de los programas de transferencia monetaria que están beneficiando a más de 11 millones de mexicanos.

Sabiendo que la segunda parte de su mandato sería desastrosa, desde la comodidad de Palacio Nacional, el presidente ha mantenido el discurso centrado en la lucha anticorrupción y en señalar como enemigos de la patria a quienes sostienen puntos de vista divergentes. La persecución desde la presidencia de México pone en serios riesgos a periodistas, defensores de derechos humanos, empresarios, pequeños productores, a las madres buscadoras y a luchadores sociales.

¿Estos mexicanos tienen motivos para exponerse a la persecución de López Obrador?

De acuerdo con la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) en su informe “Episodios de Desplazamiento Interno Forzado Masivo en México/INFORME 2021” publicado en diciembre de 2022, fueron hasta entonces más de 379,922 personas, se trata de familias que dejaron todo para salvar la vida abandonado comunidades rurales principalmente. Este fenómeno ocasiona que las personas pierdan su casa y todo lo que en ella hay; sus bienes son robados o destruidos, sus tierras de cultivo y ganado debe ser abandonados, muchos de ellos están viviendo con familiares o a rentando en ciudades más seguras, no tienen un empleo, carecen de escuelas para sus hijos y están pasando años prácticamente en la indigencia.

Otro tema que alerta es lo relacionado al trabajo infantil y juvenil, pues de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), son dos millones de niños los que no asisten a la escuela y de esta población el 26.1 % trabajan en ocupación no permitida legalmente. En lo que se refiere al empleador, o persona para la que trabajan, el 56.2 % de la ocupación no permitida durante el cuarto trimestre de 2019 es un familiar, aunque cabe destacar, que el 38 %, el empleador es un no familiar (Inegi, 2019). Y por esto es por lo que en todas las ciudades de México se pueden ver a centenares de niños que trabajan en cruceros limpiando vidrios de automóviles, vendiendo dulces o vestidos de payasos para ejecutar malabares y pedir monedas para su manutención; los campos agrícolas están saturados de niños acompañando a sus padres, que a corta edad cargan botes de tomates y chiles para ayudar a sus padres a salir adelante.

Si se trata de la inseguridad, las cuentas optimistas señalan más de 167 mil personas asesinadas en actos violentos, se padecen 11 feminicidios diarios y una persona desaparecida a cada hora, sumando 105 mil personas en esta condición. Sí hay razones para inconformarse o protestar.

El poder omnímodo de López Obrador está en agonía, el resultado de los comicios del pasado 4 de junio en el Estado de México y Coahuila lo demuestran. A pesar de que se empleó todo el aparato de Morena para hacer ganar a Delfina Gómez, la participación ciudadana no superó el 50 % de la lista nominal y el abstencionismo indica que ni la entrega de dinero de los programas sociales, ni la compra de votos y el acarreo surtieron efecto para llenar las urnas a favor de la maestra.

Delfina Gómez, persona muy querida por López Obrador, carga con la ignominia de la corrupción y no logró convencer a los mexiquenses, lo que seguramente preocupa al habitante del humilde Palacio Nacional, pues se acerca el tiempo de la sucesión presidencial y en esta elección intermedia se vio el desencanto del electorado.

El otro caso sucedió con Armando Guadiana en Coahuila, fue derrotado de forma contundente debido a los pleitos internos de la coalición Morena, PVEM y PT y ante un candidato competitivo que le dio el triunfo a la coalición que encabezó el PRI con Manolo Jiménez, lo que puso en alerta a López Obrador, que en la práctica se ha convertido en el jefe de campaña de los aspirantes a sucederlo en 2024.

López Obrador hace esto como una estrategia para que los mexicanos nos olvidemos de los verdaderos problemas que empeoraron tras su arribo al poder en 2018, para que estemos centrados en lo que hagan o digan los bautizados como “corcholatas”, en una campaña totalmente ilegal en la que los presidenciables participan con buen semblante, porque francamente tampoco se les da respetar la ley.

Cuanta incongruencia hay en el presidente. Cuando era de la oposición se pasó años quejándose de inequidad, señalando fraude y con llamados como el “voto por voto, casilla por casilla”. Como sabemos en el 2006 se enfrentó al panista Felipe Calderón y con reducido margen el panista resultó vencedor, luego vino la batalla callejera que llevó al tabasqueño a establecer un plantón indefinido en el Paseo de la Reforma autonombrándose presidente legítimo.

Pero ya todo cambió, López Obrador se ha coronado como el campeón de la incongruencia, la mentira, la simulación y la persecución política, por lo tanto, los principios rectores de Morena, “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”, fueron propaganda de la campaña de 2018 que ya no le interesan, ahora sólo importa ganar elecciones en medio de la tragedia y el caos que provocó quien pretendía hacer una cuarta transformación en México.