Zacatecas, Zac.- El Poder Judicial del Estado de Zacatecas rindió este miércoles un homenaje póstumo de cuerpo presente a la magistrada Oyuky Ramírez Burciaga, cuya inesperada partida fue calificada como una pérdida irreparable para la institución. La ceremonia, celebrada en el Palacio de la Mala Noche, congregó a representantes de los diversos órganos jurisdiccionales y administrativos, quienes reconocieron su trayectoria de más de dos décadas en la impartición de justicia.
La relevancia de este acto radica no solo en el luto institucional, sino en la visibilización de un perfil profesional definido por la solvencia técnica y la sensibilidad humana. Carlos Villegas Márquez, magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia, enfatizó que Ramírez Burciaga destacó por un ejercicio jurisdiccional donde la comprensión de las historias de vida detrás de cada expediente era la prioridad. Este enfoque, según las voces de sus pares, consolidó un legado de ética y compromiso en un sistema que enfrenta constantes retos de legitimidad ante la ciudadanía.
Durante el homenaje, se realizaron guardias de honor encabezadas por el Pleno del Tribunal Superior de Justicia, el Órgano de Administración Judicial y el Tribunal de Disciplina Judicial, además de magistrados en retiro y jueces de control. La presencia de estos diversos estamentos subraya la cohesión institucional frente a la pérdida de una de sus integrantes más activas y con mayor ascenso académico.
Desde la perspectiva técnica, la magistrada fue evocada por Juan Antonio Ortega Aparicio, presidente de la Segunda Sala Penal, como una juzgadora de gran exigencia, caracterizada por la prudencia y el sigilo profesional. Ortega Aparicio resaltó su capacidad de escucha y apertura a nuevas reflexiones jurídicas, bajo la premisa constante de resolver los conflictos de la mejor manera posible. Estas virtudes, sumadas a su lealtad institucional, fueron señaladas como el eje rector de su carrera.
La ceremonia concluyó con un acto simbólico de alto peso institucional: la entrega de la toga a la familia de la magistrada por parte del magistrado presidente. Esta prenda representa la vocación y el servicio prestado al Estado de Zacatecas a lo largo de su carrera judicial. La comunidad jurídica local despide así a una figura que, en palabras de sus colaboradores, logró conjugar la responsabilidad del cargo con un ambiente de compañerismo y cercanía.
LNY | Redacción

