SAÚL MONREAL ÁVILA
Hay principios que no cambian con el paso del tiempo ni con las responsabilidades públicas que se desempeñan. Uno de ellos es que las decisiones que afectan a la mayoría de las personas deben construirse mediante el diálogo, el consenso y la participación social.
Durante nuestra responsabilidad al frente del Ayuntamiento de Fresnillo vivimos momentos en los que fue necesario tomar decisiones complejas. La pandemia de Covid-19 representó uno de los mayores desafíos para cualquier autoridad; sin embargo, hubo otros episodios que, sin tener implicaciones económicas o administrativas, nos dejaron una valiosa enseñanza sobre la importancia de escuchar a la sociedad.
Uno de ellos ocurrió cuando, con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, se había previsto la participación de la conductora Laura Bozzo en un evento organizado por el municipio. La reacción ciudadana fue inmediata, colectivos feministas, profesionistas, amas de casa y numerosos sectores de la sociedad expresaron su desacuerdo con esa decisión. Frente a ese escenario, optamos por escuchar, atendimos el sentir de la ciudadanía y cancelamos el evento. No fue una derrota política, sino un acto de respeto hacia quienes serían las principales destinatarias de esa conmemoración.
Traigo a la memoria ese episodio porque apenas hace dos días, observamos la conversación pública generada por la desincorporación del Hotel Parador, patrimonio del Issstezac. Es verdad que este tema no surgió de un día para otro, desde hace varios años, en el marco de la crisis financiera que enfrenta el instituto, ya se había planteado la posibilidad de utilizar algunos bienes inmuebles como parte de una estrategia para enfrentar sus problemas económicos.
No obstante, cuando la propuesta pasó del terreno de las conversaciones a una decisión legislativa concreta, quedó en evidencia la inconformidad de trabajadores, pensionados y afiliados, desde que comenzó a discutirse públicamente, surgieron voces que manifestaron preocupación porque se trata de un patrimonio que consideran propio, construido con las aportaciones de miles de servidores públicos.
Sin ánimo de alimentar la polémica, consideramos que un asunto de esta magnitud merecía una socialización mucho más amplia. Era indispensable abrir mayores espacios de diálogo con los trabajadores, con los pensionados que aún esperan el cumplimiento de sus derechos y con todos los afiliados al instituto.
Quizá el objetivo sea, como lo es, a contribuir al rescate financiero del ISSSTEZAC, una necesidad que pocos ponen en duda; sin embargo, cuando una medida genera incertidumbre entre quienes serán directamente afectados, también es válido reflexionar sobre la forma en que se construyó esa decisión.
Gobernar no consiste únicamente en tomar decisiones; consiste en construir acuerdos. Porque scuchar a la gente nunca será una señal de debilidad; por el contrario, es una de las mayores fortalezas de cualquier gobierno democrático.
Sobre la Firma
Senador, académico, fundador de Morena, fresnillense.
saul.monreal@senado.gob.mx
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