Ciudad de México.- Las dirigencias nacionales de Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) presentaron la convocatoria que pondrá en marcha la selección de las coordinaciones estatales de defensa de la cuarta transformación rumbo a las elecciones de 2027. La conferencia, denominada Unidad por la Transformación, definió el calendario de registros, el método de encuestas y las reglas que regirán un proceso que involucra 17 gubernaturas y que marcará la siguiente etapa de la disputa política nacional.
El acto reunió a figuras centrales de la coalición gobernante. Participaron la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel; la dirigente nacional del PVEM, Karen Castrejón; el líder nacional del PT, Alberto Anaya; la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández; el diputado federal Carlos Puente Salas y la senadora Geovanna Bañuelos de la Torre. La presencia de los dos legisladores zacatecanos adquirió relevancia política adicional debido a que ambos son identificados como posibles aspirantes a la gubernatura de Zacatecas, una de las entidades que renovarán el Ejecutivo estatal en junio de 2027.
Más allá del anuncio administrativo, la conferencia confirmó el arranque formal de la competencia interna por las candidaturas más importantes que estarán en juego el próximo año. Morena gobierna actualmente 23 estados del país y buscará conservar la mayoría de las entidades que renovarán gubernatura, mientras que sus aliados aspiran a mantener o ampliar su influencia dentro de la coalición.
El calendario aprobado establece que los registros se realizarán entre el 22 y el 27 de junio en el World Trade Center de la Ciudad de México. La jornada se dividirá por bloques de estados y tendrá una pausa el miércoles 24 de junio debido a la participación de la selección mexicana en la Copa Mundial de Futbol. Zacatecas quedó programado para el último día de registros, junto con Sinaloa y Tlaxcala.
Las dirigencias informaron que, una vez concluido el Mundial, comenzará la aplicación de encuestas para medir conocimiento, aceptación y posicionamiento de los aspirantes. El objetivo es que las definiciones queden resueltas antes de concluir 2026, lo que permitirá a la coalición llegar al año electoral con candidaturas consolidadas y estructuras territoriales en operación.
Uno de los aspectos más relevantes del proceso es la coexistencia de reglas diferenciadas entre los partidos aliados. Citlalli Hernández explicó que la cláusula antinepotismo aprobada por el Consejo Nacional de Morena será obligatoria únicamente para militantes de ese partido. Los integrantes del PVEM y del PT estarán sujetos a las normas internas de sus respectivas organizaciones.
La precisión tiene implicaciones políticas significativas. La reforma interna impulsada por Morena busca impedir que familiares directos de funcionarios o dirigentes utilicen relaciones de parentesco para acceder a candidaturas. Sin embargo, al no existir una disposición equivalente para los partidos aliados, se abre un escenario en el que determinados perfiles podrían competir bajo otras siglas de la coalición sin enfrentar las mismas restricciones.
También quedaron expuestas diferencias respecto a la permanencia en cargos públicos. Morena exigirá a sus aspirantes dedicación de tiempo completo a las tareas organizativas, lo que implica separarse de responsabilidades legislativas o administrativas. En contraste, el PVEM permitirá que sus cuadros continúen desempeñando sus funciones mientras participan en la etapa interna.
La situación refleja una tensión permanente dentro de la alianza: la necesidad de proyectar unidad política mientras cada partido preserva márgenes propios de autonomía. Esa tensión es especialmente visible en entidades donde existen disputas por candidaturas o donde los intereses de los aliados no coinciden plenamente.
El caso de Zacatecas ilustra esa complejidad. La presencia simultánea de Geovanna Bañuelos y Carlos Puente Salas en el anuncio nacional coloca a ambos en una posición de visibilidad estratégica dentro de sus respectivas fuerzas políticas. Aunque ninguno formalizó una aspiración durante la conferencia, los dos aparecen con frecuencia en las conversaciones sobre la sucesión estatal. La definición de las reglas y del calendario representa, por tanto, el inicio de una etapa en la que los liderazgos locales comenzarán a medir fuerza territorial, capacidad de movilización y posicionamiento ciudadano.
La metodología anunciada contempla encuestas con un máximo de seis perfiles por entidad. El esquema preferente considera cuatro aspirantes de Morena, uno del PT y uno del PVEM. Antes de llegar a esa fase, las comisiones partidistas revisarán requisitos de elegibilidad, trayectoria política y reputación pública.
Sin embargo, la propia coalición reconoció que aún no existe un acuerdo definitivo para competir unificada en las 17 entidades. Karen Castrejón sostuvo que la intención es construir candidaturas comunes en todos los estados, pero admitió que la decisión dependerá de las condiciones políticas locales y de los perfiles que finalmente se registren.
El proceso presentado este miércoles busca transmitir certidumbre y organización interna. No obstante, también revela los desafíos de una alianza que deberá armonizar reglas distintas, administrar aspiraciones crecientes y resolver conflictos territoriales sin fracturar la unidad que le ha permitido dominar el mapa político nacional durante los últimos años.
LNY | Redacción

