Zacatecas, Zac.- El Congreso de Zacatecas aprobó el domingo una reforma electoral que modifica la asignación de diputaciones plurinominales. Movimiento Ciudadano, PRI y PT acusan que el cambio, impulsado por la mayoría de Morena, concentra poder y reduce la pluralidad legislativa, y anticipan acciones de inconstitucionalidad.
La reforma sustituye el modelo vigente, que descontaba previamente los votos ya representados por triunfos de mayoría relativa, por un esquema de asignación directa basado en el cociente natural, con ajustes posteriores por sobrerrepresentación, subrepresentación y paridad, manteniendo el límite constitucional de ocho puntos porcentuales entre votación y representación. El bloque opositor sostiene que el dictamen se aprobó sin simulaciones técnicas ni ejercicios comparativos que permitieran anticipar sus efectos sobre resultados electorales previos, lo que en su lectura convierte el cambio en una decisión política sin respaldo metodológico verificable.
Movimiento Ciudadano concentró buena parte de las críticas a través de su coordinador estatal, Juan del Real, y de la diputada Ana María Romo Fonseca. Ambos señalaron que los ajustes de paridad aplicados después de contabilizado el voto podrían modificar arbitrariamente las asignaciones que la ciudadanía definió en las urnas, y objetaron el nuevo mecanismo para las diputaciones migrantes, que quedarían en manos de los dos partidos con mayor votación estatal. Para MC, esa fórmula desvirtúa una figura creada para dar voz a la comunidad migrante y la convierte en un espacio disputado por las fuerzas hegemónicas. El partido también documentó una fractura interna en la oposición: el diputado priista David González votó a favor del dictamen en comisiones, en contradicción con la postura pública de su partido, y confirmó que impugnará la reforma por la vía constitucional.
El PRI, representado por Carlos Peña Badillo, defendió la representación proporcional como una garantía para que las minorías tengan presencia efectiva en el Congreso, no como una concesión discrecional del partido en el poder. Su argumento central es que una mayoría obtenida en las urnas no debe traducirse automáticamente en una hegemonía legislativa capaz de anular a la oposición, y calificó la reforma como un ajuste de reglas orientado a beneficiar a quien gobierna actualmente el estado.
El PT, por voz de la diputada Renata Ávila Valadez, cuestionó además la legitimidad del propio proceso legislativo: acusó que la reserva aprobada incorporó modificaciones de fondo, ausentes en la propuesta original, sobre la integración de la Legislatura, las listas de representación proporcional y las candidaturas migrantes. Ávila Valadez advirtió que las reglas electorales no deben diseñarse en función de coyunturas políticas transitorias, y recordó que las mayorías legislativas cambian con el tiempo, por lo que la gobernabilidad no puede confundirse con la concentración del poder. El episodio deja planteado un litigio constitucional que previsiblemente definirá, en los tribunales, el alcance real de la pluralidad y los derechos de las minorías parlamentarias en Zacatecas.
LNY | Redacción

