SAÚL MONREAL ÁVILA
Hoy en nuestro estado, con miras al 2027, nada está definido, repito, nada está definido, quien crea que en el terreno político ya todo así se fue, olvida la historia y el dicho de que en política nunca hay sorpresas, solo sorprendidos, por eso mismo, amigas y amigos, aquí cabe una reflexión. En la actividad política, como en la vida pública, toda herramienta puede ser útil si se utiliza en su justa dimensión. Las encuestas, los sondeos de opinión y las mediciones de posicionamiento cumplen una función importante: permiten conocer percepciones, identificar tendencias y medir el nivel de conocimiento que la ciudadanía tiene sobre determinadas figuras públicas, son, sin duda, instrumentos válidos para orientar estrategias y tomar decisiones.
Sin embargo, también es importante recordar que las encuestas, por sí solas, no constituyen un proyecto de gobierno.
En Zacatecas, conforme nos acercamos al peligroso borde del 2027, es natural que aumente el interés por conocer quiénes son las y los perfiles mejor posicionados en los distintos partidos políticos. Morena, por su presencia territorial y por el respaldo ciudadano al movimiento de transformación, concentra buena parte de la atención, aunque también existen aspirantes de otras fuerzas políticas que intentan participar y quizá representar a un sector ciudadano en estos ejercicios de medición y posicionamiento.
Lejos de cuestionar este fenómeno, conviene entenderlo como una etapa normal de la vida democrática en estos tiempos donde la encuesta dice mucho de la gente y poco del político, no obstante, la realidad del estado exige que el debate público evolucione hacia un terreno más profundo y más útil para la ciudadanía.
Zacatecas enfrenta desafíos de enorme magnitud como consolidar la paz, fortalecer la economía regional, apuntalar la generación de empleos, respaldar al campo, ampliar la infraestructura, mejorar los servicios de salud y garantizar mayores oportunidades para las nuevas generaciones. Ninguno de estos retos se resolverá con un porcentaje favorable ni con una tendencia positiva en redes sociales.
Las encuestas pueden mostrar quién es conocido o quién despierta simpatías en determinado momento, pero quienes hemos tenido la experiencia de dirigir alguna administración sabemos que gobernar requiere algo distinto: visión, preparación, experiencia, sensibilidad social y, sobre todo, propuestas concretas con objetivos claros y viabilidad presupuestal.
Por esto mismo, este es un momento propicio para que todas y todos los aspirantes, sin importar el origen partidista, complementemos nuestro legítimo posicionamiento con la presentación de diagnósticos serios y planes de acción realistas. La ciudadanía merece escuchar cómo se enfrentará la inseguridad, qué estrategia permitirá atraer inversión, de qué manera se fortalecerá la educación pública y qué acciones se impulsarán para reducir la desigualdad.
Las encuestas son una fase instantánea; un plan de gobierno es una ruta para transformar la realidad, porque al final del día, antes que toda aspiración, debe existir un plan, una idea, un programa de gobierno, y hoy por hoy, aún no lo muestra nadie, pero estemos atentos, veamos los giros que todo va a dar, los acomodos, los enredos y desenredos antes de las definiciones.
Sobre la Firma
Senador, académico, fundador de Morena, fresnillense.
saul.monreal@senado.gob.mx
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