Zacatecas, Zac.- El aumento de la población de abejas melíferas en primavera ha provocado recientes ataques e inquietud en la entidad, ante lo cual Carlos Aurelio Medina Flores, investigador de la Universidad Autónoma de Zacatecas, exhortó a la población a actuar con prevención, evitar acercamientos a los enjambres y reportar las colonias a especialistas para su control.
El especialista de la Unidad Académica de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la institución universitaria detalló que la especie predominante en la región es la Apis mellifera. Esta población posee una marcada carga genética africanizada debido a un proceso de expansión territorial que comenzó en Sudamérica y alcanzó la frontera sur de México durante la década de 1980. Medina Flores aclaró que, al formar parte de los sistemas de producción de miles de apicultores, esta especie no se encuentra en peligro de extinción, a diferencia de las cerca de dos mil especies de abejas nativas y silvestres registradas en el país que sí muestran vulnerabilidad y requieren medidas de conservación.
Los incidentes recientes responden al comportamiento defensivo natural de estos insectos, el cual se agudiza durante la primavera y el inicio del otoño por el incremento del tamaño de las colonias. El investigador precisó que las abejas no atacan de manera espontánea, sino como un mecanismo de protección instintivo cuando perciben amenazas provocadas por factores externos como el calor, la humedad, ruidos, vibraciones, olores fuertes, movimientos bruscos o la proximidad excesiva. La aparición de enjambres en zonas urbanas es parte de su ciclo reproductivo, en el cual la reina abandona la colmena junto a miles de obreras para buscar un nuevo asentamiento, generando agrupaciones temporales en árboles o edificaciones.
Ante el encuentro accidental con una colonia, las directrices académicas indican alejarse de inmediato en línea recta entre 200 y 300 metros para salir del perímetro de defensa, protegiendo el rostro y la cabeza con prendas de vestir, y buscando refugio en espacios cerrados como vehículos o inmuebles. Se advierte explícitamente no lanzarse al suelo ni a cuerpos de agua, así como evitar movimientos bruscos con las manos que incrementen la agresividad de los insectos. En caso de sufrir picaduras, los aguijones deben retirarse mediante un raspado suave en la piel, sin presionarlos, y se debe acudir a los servicios médicos de urgencia.
La institución universitaria mantiene desde 2015 una línea de investigación enfocada en la salud y supervivencia de estos insectos, participando en un proyecto internacional que abarca más de 30 países para monitorear la pérdida de colonias de abejas melíferas en México. Los estudios analizan factores epidemiológicos y sanitarios, como la varroasis, con el objetivo de diseñar estrategias de control integral que sostengan la actividad apícola.
Medina Flores concluyó que, pese a los riesgos en entornos habitados, estos insectos cumplen una función biológica crucial en la polinización y en la cadena de producción de alimentos, por lo que las autoridades deben reforzar la señalización de áreas de riesgo y la capacitación del personal de emergencia.
LNY | Redacción

