Zacatecas, Zac.- La Operación Rastrillo, coordinada por el Ejército Mexicano en el norte de Zacatecas, reporta hasta este 6 de agosto tres personas liberadas —incluido un bebé—, un tigre rescatado, 16 detenidos y seis civiles armados abatidos tras enfrentar a las fuerzas de seguridad, en un despliegue que combina tropas regulares, fuerzas especiales, Guardia Nacional y policía estatal.
El operativo, que arrancó el 18 de julio y continúa activo, se articula desde un agrupamiento central dividido en tres frentes —Alfa, Bravo y Coca— que cubre desde Guadalupe hasta los límites con Durango. De esa estructura se desprenden dos operaciones derivadas: Tornado, que avanza desde Santibáñez del Río, Concepción del Oro, Mazapil, El Mercurio, Camacho, Nieves y Cañitas hacia la frontera con Durango, y Centro, originada en El Tigre, que actualmente concentra los resultados más recientes.
Sobre estas agrupamientos militares operan además la policía estatal, la Guardia Nacional, personal de la Fiscalía y equipos de inteligencia, encargados de rastrear lo que queda disperso tras el paso de las tropas.
Las autoridades documentaron el hallazgo de campamentos abandonados en Chalchihuites, donde los grupos armados mantienen vigías en comunidades y ranchos que alertan sobre el avance militar, obligando a los operadores a replegarse hacia Durango y Jalisco.
El 3 de agosto, en Valparaíso, se localizó una casa de seguridad utilizada como campamento, con equipo táctico, cartuchos y cargadores abandonados; en el lugar fue encontrada una mujer con un bebé de un mes de nacido, quien manifestó haber sido retenida por el grupo delictivo durante aproximadamente seis meses.
La Fiscalía mantiene abierta la investigación sobre las circunstancias de su permanencia en el sitio. Un día después, en Teposán, municipio de Sombrerete, se aseguraron dos camionetas abandonadas con reporte de robo en Sinaloa y San Luis Potosí, una de ellas con el motor aún caliente, señal de un abandono reciente.
El hallazgo que atrajo mayor atención mediática ocurrió el 6 de agosto en Sombrerete, cerca del límite con Fresnillo, donde se localizaron dos campamentos y una casa de seguridad que, según las autoridades, correspondería a un mando de la zona por la infraestructura de vigilancia que la rodeaba. En el lugar se encontró un tigre en cautiverio, alimentado y en condiciones estables, junto con chalecos tácticos, un portacargador y tres cargadores de arma. El animal fue puesto a disposición de las autoridades y trasladado por personal de la Profepa a un espacio adecuado conforme a la normatividad vigente.
El balance acumulado de la operación incluye 18 cateos ordenados por la Fiscalía, de los cuales 15 corresponden a casas de seguridad ya bajo investigación, 24 vehículos asegurados, siete campamentos desmantelados, 12 puestos de observación ubicados y dos pistas de aterrizaje clandestinas sin registro ante la Agencia Federal de Aviación Civil.
El decomiso de armamento suma 11 armas, 43 cargadores y 367 cartuchos, además de siete chalecos tácticos, un artefacto explosivo, dosis de cristal, marihuana y cocaína, motocicletas, una máquina contadora de billetes y 5,700 pesos en efectivo. Las autoridades precisaron que la cifra corresponde al corte del mediodía y que el cerco continúa cerrándose con participación conjunta de la Secretaría de Seguridad Pública, policías de investigación y fiscalías estatales.
LNY | Redacción

