martes, septiembre 15, 2026
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La Casa de los Perros | Hoy se acaba la espera

CLAUDIA G. VALDÉS DÍAZ

Hoy, a las cuatro de la tarde, en el World Trade Center de la Ciudad de México, se cierra una de las esperas políticas más largas que ha tenido Zacatecas en los últimos años.

Morena pondrá nombre y rostro a la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional.

Suena a trámite, a un acto más de partido. Pero en Zacatecas va a pesar como una definición: quien reciba el nombramiento sale con ventaja política rumbo a 2027.

La escena ocurre el 15 de septiembre, mientras el país se acomoda para escuchar por la noche el Grito de Independencia. En Zacatecas, unas horas antes, habrá otro grito, menos solemne y bastante más terrenal: el de la sucesión.

Los siete aspirantes hicieron el recorrido completo. Verónica Díaz Robles, Ulises Mejía Haro, Geovanna Bañuelos, José Narro Céspedes, Carlos Puente Salas, Zaira Villagrana y Julia Olguín Serna aceptaron las reglas del partido y se sometieron a un proceso donde las encuestas, los atributos personales, el conocimiento del estado y la capacidad política se mezclaron en una fórmula cuyo resultado sólo conoce la dirigencia nacional.

La espera no fue silenciosa, eso sí hay que decirlo. Durante semanas circularon encuestas distintas, lecturas diferentes, y a ratos hasta versiones desiguales de la misma realidad. Una medición puso arriba a Verónica Díaz; otra hizo lo mismo con Ulises Mejía. Después llegó Enkoll, con una fotografía más reciente, donde Mejía Haro encabezó la preferencia efectiva y sacó la calificación más alta en la evaluación de perfiles que usa Morena.

Ahí está parte de la ansiedad. Pero no toda. Porque detrás de los porcentajes hay algo que ninguna encuesta mide bien: la relación entre los grupos, las lealtades que se han ido acumulando, las heridas de una contienda interna y la capacidad de quien resulte elegido para convencer a quienes mañana mismo tendrán que acompañarlo.

Morena llega a esta hora con siete nombres y va a salir con uno. Esa es la parte fácil. Lo difícil empieza después.

El elegido va a tener que conducir una estructura donde algunos de sus antiguos competidores tienen peso propio. Verónica Díaz trae una trayectoria construida durante años dentro de Morena y una presencia que no se borra porque una encuesta o una decisión nacional diga otro nombre. Geovanna Bañuelos llega desde el PT con capital político propio y una relación particular con el movimiento. José Narro conserva organización y discurso. Carlos Puente representa al Partido Verde, una pieza que no se puede ignorar si Morena quiere mantener cohesionada la coalición. Zaira Villagrana y Julia Olguín también compitieron y, como los demás, pusieron nombre, trabajo y aspiraciones sobre la mesa.

Ulises Mejía, por su parte, llega a esta definición con un dato difícil de pasar por alto: varias mediciones recientes lo colocaron en los primeros lugares de la contienda interna. Pero una cosa es ganar una encuesta y otra, bien distinta, ganar una elección. Esa distinción debería acompañar mañana al nombre que salga de la Ciudad de México.

Porque la Coordinación todavía no es una candidatura constitucional. Es el mecanismo con el que Morena empieza a organizar desde ahora la ruta hacia 2027. La propia convocatoria habla de consolidación territorial, conformación de comités y articulación comunitaria.

Dicho de otro modo: no basta con levantar la mano y salir en la foto. Hay que empezar a construir una maquinaria política. Y las maquinarias no funcionan si sus piezas se quedan mirando desde afuera.

Por eso la verdadera prueba de Morena no va a ser sólo escoger bien. Va a ser saber qué hacer con los seis que no queden escogidos. El partido repitió durante todo el proceso la palabra unidad. Ahora tiene que demostrar que no era una palabra de campaña interna.

Unidad no es pedirle silencio al derrotado ni exigir fotos sonrientes después del anuncio. Es reconocer que todos los participantes traen electores, estructuras, relaciones y una historia política que puede sumar o restar.

Hoy, a las cuatro, se despeja la incógnita. Y empieza otra. La primera pregunta era quién. La segunda va a ser para qué. Porque elegir candidato es ganar una tarde. Construir una mayoría toma mucho más tiempo.

Sobre la Firma

Periodista especializada en política y seguridad ciudadana.
claudia.valdesdiaz@gmail.com
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