Guadalupe, Zac.- El subdirector del Centro de Rehabilitación y Educación Especial de Zacatecas, Cristian Alan Flores Rodríguez, anunció en Guadalupe la implementación de talleres mensuales para más de cien familias de menores con discapacidad, una iniciativa institucional que busca transferir capacidades técnicas y soporte psicológico al entorno doméstico para reducir la dependencia de las consultas hospitalarias y garantizar la continuidad terapéutica.
La iniciativa, gestionada a través del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia en coordinación con los lineamientos del organismo nacional, aborda una carencia estructural en los servicios de salud: el desgaste emocional y la falta de capacitación técnica de los cuidadores primarios. Al ofrecer herramientas formativas sobre padecimientos complejos y trastornos como el autismo, el programa busca transformar el entorno doméstico en un espacio técnicamente apto para la continuidad de las terapias específicas, reduciendo la dependencia absoluta de las consultas hospitalarias periódicas.
El impacto de este esquema radica en la transición de un modelo de atención puramente asistencialista hacia uno de corresponsabilidad comunitaria y salud mental. Los datos institucionales reflejan una asistencia regular de entre 80 y 120 padres por sesión, quienes acceden a estas jornadas de forma gratuita. El beneficio central percibido, más allá de la instrucción médica, radica en la mitigación del aislamiento social que frecuentemente experimentan estas familias, al consolidar redes de apoyo mutuo que funcionan como un mecanismo de contención psicológica frente a las exigencias del cuidado diario.
Desde una perspectiva institucional, la relevancia del proyecto radica en su capacidad de vinculación con los servicios de alta especialidad. Aquellos participantes que manifiestan cuadros de vulnerabilidad emocional severa son canalizados de manera directa al área de Psicología del centro de rehabilitación, lo que permite un diagnóstico temprano y un seguimiento especializado. Este enfoque integral pretende optimizar el uso de los recursos públicos al fortalecer el tejido familiar, considerado por los especialistas de la institución como el pilar fundamental para garantizar la inclusión y la sostenibilidad del bienestar de los menores afectados.
LNY | Redacción

