Zacatecas, Zac.- Julieta del Río advierte que el despliegue tecnológico previsto para el Mundial de Fútbol 2026, que incluye sistemas de reconocimiento facial y redes de conexión masiva, pone en riesgo la privacidad de millones de aficionados si no se establecen mecanismos de transparencia y control auditables por parte de autoridades y empresas.
La magnitud del evento deportivo conlleva una infraestructura digital sin precedentes donde cada interacción —desde la compra de un abono hasta el registro en plataformas oficiales— genera un rastro de información sensible. Del Río señala que la captación de imágenes y el uso de herramientas digitales en entornos como estadios, aeropuertos y hoteles abren la puerta a vulnerabilidades críticas, entre las que destacan el fraude, la extorsión y el uso comercial de datos personales sin el consentimiento expreso de los usuarios.
El análisis de la comisionada pone el foco en la asimetría entre la innovación técnica y la protección del ciudadano. Mientras los organizadores impulsan entornos digitalizados para mejorar la logística y la seguridad física, el manejo de la información carece de avisos de privacidad claros. Esta desprotección es especialmente alarmante en las actividades dirigidas a menores, donde la captación de datos biométricos y la difusión de imágenes requieren, por ley, el consentimiento informado de padres o tutores.
La responsabilidad de este ecosistema no puede recaer únicamente en la precaución individual frente a redes Wi-Fi públicas o transacciones bancarias. Existe un vacío institucional en la capacitación sobre protección de datos que ha debilitado la conciencia ciudadana. Sin lineamientos estrictos para regular el uso de drones y cámaras de vigilancia, la tecnología corre el riesgo de transformarse en una herramienta de intrusión desproporcionada. La confianza social en el evento dependerá de que la seguridad digital sea tratada con la misma prioridad que la operativa del torneo.
LNY | Redacción

