Ciudad de México.- La diputada Noemí Luna requirió esta semana al Gobierno federal y al de Zacatecas el pago urgente a los productores de frijol tras los bloqueos carreteros en la entidad. La legisladora demandó regularizar los centros de acopio y liquidar los adeudos conforme al precio de garantía para resolver la crisis social y económica que asfixia al sector agrícola regional.
El conflicto agrario en Zacatecas ha escalado de una demanda administrativa a una emergencia social de primer orden. La movilización iniciada el pasado 17 de febrero por agricultores de los municipios de Calera, Fresnillo y Sombrerete ha puesto de manifiesto la quiebra en la operatividad de los centros de acopio, unidades estratégicas responsables de recibir, analizar y liquidar la producción bajo el esquema de Precios de Garantía. Pese al compromiso institucional de absorber hasta 80.000 toneladas de grano con una inversión prevista de 2.160 millones de pesos, la realidad técnica y financiera dista del discurso oficial.
La problemática central reside en un entramado burocrático que ha mermado la economía de miles de familias rurales. Los productores denuncian falta de transparencia en el pesaje del grano, el cierre injustificado de bodegas y criterios discrecionales en la clasificación de la calidad del producto, lo que resulta en el rechazo arbitrario de cosechas aptas para el consumo. A esto se suma el incumplimiento en la entrega de insumos básicos para la comercialización y un retraso sistemático en la dispersión de los pagos correspondientes al ciclo agrícola actual.
La gestión deficiente de los recursos destinados al campo no solo vulnera los derechos de los trabajadores de la tierra, sino que compromete la soberanía alimentaria y la estabilidad del estado. Según la denuncia parlamentaria, las autoridades han mantenido bodegas cerradas o impuesto trabas administrativas que dejan al productor en la indefensión. El restablecimiento de la confianza institucional en Zacatecas depende ahora de una respuesta técnica que resuelva las causas estructurales que motivaron la interrupción de las vías de comunicación y el descontento social.
LNY | Redacción

