miércoles, septiembre 2, 2026
HomeLa Casa de los PerrosClaudia G. Valdés DíazLa Casa de los Perros | El micrófono también vota

La Casa de los Perros | El micrófono también vota

CLAUDIA G. VALDÉS DÍAZ

Ayer, mientras Claudia Sheinbaum rendía su Segundo Informe de Gobierno, Zacatecas apareció repartido en distintos rincones de la escena nacional, y las fotografías del día terminaron diciendo más que cualquier discurso.

En Palacio Nacional estuvieron el todavía inquilino de La Casa de los Perros, Ricardo Monreal Ávila, Reginaldo Sandoval y Carlos Puente Salas. Pero hubo una diferencia que vale la pena mirar con cuidado: de todos los zacatecanos que se mueven en el tablero rumbo a 2027, sólo Puente Salas tuvo micrófono. A los demás les tocaron las redes sociales.

En la sesión del Congreso General que abrió el tercer y último año de la LXVI Legislatura, Carlos Puente, coordinador de los diputados del Partido Verde, tomó la tribuna para fijar la posición de su bancada frente al gobierno de Claudia Sheinbaum. Reginaldo Sandoval también intervino en esa sesión. Pero, en el mensaje político que acompañó al informe en Palacio Nacional, fue Puente quien tuvo un foro con una visibilidad que los demás aspirantes zacatecanos no tuvieron.

Y ahí está el detalle que cambia la lectura del día.

Porque Puente no habló solamente como diputado. Habló como dirigente parlamentario de un partido aliado y, al mismo tiempo, como uno de los nombres que se mueven en la sucesión zacatecana.

Su mensaje fue nacional, pero el eco inevitablemente cayó en Zacatecas. Respaldó a Sheinbaum, defendió la alianza con Morena y presentó al Verde como una fuerza que, según sus propias palabras, no llega a ocupar espacios sino a sumar.

La frase puede gustar o no. Lo importante es entender dónde fue pronunciada.

La tribuna federal es también territorio de poder. Allí no se improvisa quién habla. Hay posiciones parlamentarias, acuerdos, representaciones y jerarquías. Y ayer, entre todos los nombres zacatecanos que aspiran a tener alguna responsabilidad en el proyecto de la Cuarta Transformación en 2027, Puente fue quien tuvo la oportunidad de hablarle al país desde el Congreso.

Mientras tanto, Verónica Díaz, Ulises Mejía Haro y Geovanna Bañuelos hicieron lo que hacen hoy los políticos cuando no tienen una tribuna a la medida: salieron a las redes.

Los tres respaldaron a la presidenta, aunque cada uno lo dijo a su manera. Verónica se fue por la soberanía, el bienestar y la unidad. Ulises prefirió hablar de resultados: salarios, rendición de cuentas. Geovanna tocó los programas sociales, la economía y la salud, pero fue la única que se salió del guion triunfalista para meter una advertencia sobre seguridad: reducir los homicidios es una buena noticia, dijo, pero no significa que el problema esté resuelto.

No hace falta decidir aquí quién tiene razón.

Conviene observar algo más incómodo: la política también se construye con las plataformas desde las cuales se habla.

Una publicación en Facebook puede alcanzar miles de personas y un video volverse viral en cuestión de horas. Pero la tribuna del Congreso sigue teniendo un valor simbólico que las redes todavía no sustituyen del todo: ahí están las cámaras, los grupos parlamentarios, los medios, los dirigentes, los operadores y, sobre todo, la posibilidad de convertir una posición partidista en asunto nacional.

Sería ingenuo no entender que también hay una lectura zacatecana.

El Verde llega a la discusión de 2027 con una carta propia. No necesariamente porque tenga asegurado un destino, sino porque ha demostrado que quiere sentarse a negociar desde una posición distinta a la de un acompañante silencioso. La intervención de Carlos Puente reforzó esa imagen. El Verde quiere ser visto como aliado, sí, pero también como actor con voz propia.

Del otro lado, los aspirantes morenistas y petistas también hicieron su apuesta. Verónica insistió en la organización territorial y en defender el proyecto; a Ulises se le fue el mensaje hacia los resultados, hacia esa idea de que la transformación se mide en la vida diaria; Geovanna, por su parte, amplió hacia una agenda social y legislativa. Nadie dejó pasar el momento. Pero nadie tuvo el micrófono nacional.

Y quizá ahí esté la fotografía que realmente importa.

El informe de Sheinbaum tuvo para Zacatecas una mención concreta: el anuncio de que comenzarán los proyectos estratégicos para llevar agua al estado. En una entidad donde el agua dejó de ser solamente un asunto de infraestructura para convertirse en una discusión sobre futuro, territorio y supervivencia, no es un dato menor.

Pero mientras la presidenta hablaba de obras, seguridad, programas sociales y soberanía, los políticos zacatecanos también estaban diciendo otra cosa sin decirla: aquí estamos.

Algunos desde la tribuna. Otros desde el teléfono. Y en la sucesión que apenas empieza a mostrar los dientes, hasta eso cuenta.

Porque ayer nadie tuvo que decir en voz alta a quién prefiere. Bastó con ver a quién le dieron el micrófono.

Sobre la Firma

Periodista especializada en política y seguridad ciudadana.
claudia.valdesdiaz@gmail.com
BIO completa

Últimas Noticias