Zacatecas, Zac.- El fiscal general de Justicia del Estado de Zacatecas, Cristian Camacho Osnaya, participó en la primera Ceremonia Regional de Incineración de Narcótico y Destrucción de Objetos del Delito, realizada en las instalaciones de la 7/a Zona Militar en Apodaca, Nuevo León, con la presencia de autoridades de los tres órdenes de gobierno de la Región Noreste, integrada por Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí y Zacatecas.
El evento fue presidido por David Boone De la Garza, fiscal especializado de Control Regional, en representación de la fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos. Durante su intervención, el funcionario destacó la relevancia de este tipo de acciones para el combate efectivo al crimen organizado, mediante la destrucción total de narcóticos y sustancias nocivas que, señaló, afectan el desarrollo pleno de la sociedad.
Como resultado de la ceremonia fueron incineradas tres toneladas de marihuana, 285.9 kilogramos de metanfetamina, 50.9 kilogramos de cocaína, 44.8 kilogramos de sustancias psicotrópicas, 142.9 litros de metanfetamina líquida y 45,453 pastillas, un volumen que da cuenta de la magnitud del tráfico de drogas que las fiscalías de la región han logrado interceptar y judicializar en los últimos meses. De manera adicional, se destruyeron mil 42 cigarros electrónicos y 171 mil 379 objetos relacionados con hechos delictivos, entre ellos previsiblemente armas, vehículos y otros bienes utilizados en la comisión de delitos.
La magnitud de las sustancias incineradas, particularmente el volumen combinado de metanfetamina en sus presentaciones sólida y líquida, apunta a la persistencia de laboratorios clandestinos y rutas de producción y distribución en la región noreste del país, una zona históricamente asociada a la disputa territorial entre organizaciones criminales dedicadas al trasiego de estupefacientes hacia Estados Unidos.
La coordinación interestatal exhibida en este acto, que reunió a cinco entidades bajo un mismo esquema de destrucción de evidencia, responde a la necesidad de las fiscalías de evitar que estos bienes decomisados sean reincorporados al mercado ilícito una vez concluidos los procedimientos ministeriales y judiciales correspondientes.
Las autoridades zacatecanas participantes subrayaron que esta ceremonia representa la conclusión formal de los procesos legales asociados a cada uno de los decomisos incinerados, un paso que certifica jurídicamente la destrucción de la droga y cierra el ciclo procesal iniciado con cada aseguramiento en territorio de la Región Noreste.
LNY | Redacción

