PABLO PEDROZA
Quién, como el gobernador David Monreal Ávila, para tener al Fiscal del estado, Cristian Camacho Osnaya, como proveedor de tarjetas informativas de las carpetas de investigación en curso para darle el uso de interés personal, faccioso o político que le convenga.
Lo que pudo ser un ejercicio sobrio de comunicación para poner en su justa dimensión el accidente automovilistico de miembros del equipo de la senadora Geovana Bañuelos de la Torre, David lo convirtió en un ring político contra la aspirante mujer con posibilidades de vencer en las encuestas a Verónica Díaz Robles.
A David le ganó la víscera y el hígado político.
Por un lado, exhibe la facultad auto asumida para solicitar información sobre carpetas de investigación en curso y, por el otro, la comedida aceptación del fiscal para conceder a David, violentar la reserva del caso a que está obligada la instancia investigadora.
No perdamos de vista que David tuvo la oportunidad de dejar las cosas en un: todo apunta hacia que lo sucedido fue un accidente vial y que estaba en espera de la conclusión de las investigaciones para que, como es lo correcto la Fiscalía del Estado informe de las conclusiones de las investigaciones.
Pero como estamos en tiempos de feria no se contuvo a embestir y se lanzó con todo contra los cuadros del Partido del Trabajo deslizando la posibilidad de un “autoatentado” y una pregunta por demás irresponsable: “¿en que andarán metidos?”. Las redes sociales respondieron: “¿en qué andará metido David?”.
Hubo un tiempo en que, de manera formal, los gobernantes en sus estados podían tener información sobre el estado de la justicia, Fue un tiempo en que se les llamaba procuradurías del estado y estaban bajo el mando y autoridad del Poder Ejecutivo.
El 10 de febrero de 2014 se reformó la Constitución, ordenándose la transformación de la Procuraduria General de la República en Fiscalia General de la República, este cambio en la Federación y en los estados estuvo motivada por el objetivo central de otorgar autonomía a las instituciones de procuración de justicia, separándolas del Poder Ejecutivo, para evitar conflictos de intereses.
Por el bien de todos y del proceso electoral que se avecina esperamos que el espiritú de la reforma esté presente en el actuar cotidiano de David Monreal y de Cristian Camacho Osnaya.
Si por un accidente automovílisticon con información de la carpeta de investigación David llegó hasta donde llegó en insinuaciones y calificaciones, imagine a ese par en el proceso electoral con un gobernador pidiendo tarjetas informativas sobre los asuntos en curso en la Fiscalía para alimentar su ánimo políticamente faccioso y su lengua de bestia desbocada. Ya vimos que sí puede llegar a eso y, si no es Verónica, hasta a más.
Esto no es un escenario que pueda dejar de observarse y al que hay que estar atentos.
Y, hablando de la autonomía de la Fiscalía, ¿sabía usted que la nómina de esta se sigue haciendo en la Secretaría de Administración del Gobierno del Estado?
De Salida
UNO. En una colaboración con tufo de réplica, el secretario general de Gobierno califica la posibilidad de la explicación de que la baja de homicidios dolosos se deba a una pax narca más que a la nuevagobernanza, “sin concederle capacidad alguna al estado”, como una explicación atractiva, “pero también extraordinariamente cómoda, casi cinematográfica”.
DOS. Comprando la idea al secretario de que la pax narca pueda ser cinematográfica, que título le pondría al guion de los ejecutados el 18 de julio, al fenómeno de la extorsión, al cobro de piso. ¿Qué nombre pondría a esas películas que están viviendo muchos zacatecanos?
TRES.Y si le pide también unas tarjetas informativas al fiscal Cristian Camacho Osnaya, para que nos esclarezca si hay o no pax narca en la entidad, al cabo el fiscal no se resiste.
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Columnista con experiencia pública y mirada crítica.
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