CLAUDIA G. VALDÉS DÍAZ
Una sola encuesta bastó para mostrar que la opinión pública en Fresnillo no es uniforme cuando evalúa a quienes gobiernan desde el municipio, el estado y la federación. El presidente municipal Javier Torres Rodríguez obtiene una aprobación ampliamente mayoritaria. El gobernador David Monreal Ávila, en cambio, concentra el mayor rechazo de todo el estudio. Y la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo queda a medio camino entre esos dos extremos, con una evaluación estadísticamente dividida. Más que marcar una tendencia, la encuesta funciona como una fotografía de cómo se reparte hoy la legitimidad política entre los distintos niveles de gobierno.
El contraste es contundente. Javier Torres alcanza una aprobación de 58.0 por ciento frente a 20.4 por ciento de desaprobación, mientras que David Monreal registra el comportamiento opuesto: apenas 16.8 por ciento aprueba su desempeño y 64.8 por ciento lo desaprueba. En el caso de Claudia Sheinbaum, la medición reporta 41.0 por ciento de aprobación y 37.3 por ciento de desaprobación. La diferencia entre ambos porcentajes es de 3.7 puntos, inferior al margen de error de ±4 por ciento reportado por el propio estudio, por lo que estadísticamente no puede hablarse de una ventaja consolidada entre aprobación y desaprobación a nivel local.
La encuesta fue elaborada por la firma Lema, a solicitud de Grupo B15, mediante 600 entrevistas telefónicas realizadas los días 28 y 29 de julio entre personas mayores de 18 años residentes en Fresnillo. El estudio reporta un nivel de confianza de 95 por ciento y un margen de error de ±4 por ciento. Aunque la portada del documento se presenta como una “Encuesta Telefónica Estado de Zacatecas”, todo su contenido corresponde exclusivamente al municipio de Fresnillo. El reporte no presenta mediciones anteriores que permitan establecer comparaciones o tendencias.
En el terreno partidista, el PRI encabeza la identificación ciudadana con 34.8 por ciento, seguido por Morena con 25.3 por ciento. La diferencia de 9.5 puntos supera el margen de error de la encuesta, por lo que constituye una ventaja estadísticamente consistente dentro de esta medición. Sin embargo, el estudio no ofrece elementos para establecer una relación causal entre la evaluación de los gobiernos y la identificación partidista, ya que no incorpora cruces por perfil demográfico, preferencia electoral u otras variables que permitan explicar ese comportamiento.
La encuesta también preguntó si, ante las actuales condiciones de seguridad, debería realizarse la Feria Nacional de Fresnillo. En la medición original, 41.2 por ciento se manifestó a favor de llevarla a cabo, 31.0 por ciento opinó que debía cancelarse y 27.7 por ciento prefirió no responder. El reporte presenta además una segunda lectura en la que elimina las respuestas de quienes no expresaron una opinión; bajo ese criterio, el respaldo a la realización de la feria aumenta a 57.1 por ciento, frente a 42.9 por ciento que se inclina por cancelarla. Es decir, ese porcentaje no proviene de una nueva encuesta, sino del recálculo de las respuestas ya obtenidas
Más allá de los porcentajes individuales, lo que deja esta encuesta es la fotografía de una misma muestra donde conviven valoraciones muy distintas sobre cada nivel de gobierno. No hay forma de saber si ese comportamiento cambió respecto a mediciones anteriores, porque el estudio simplemente no las presenta. Lo que sí queda claro es que el respaldo es mayoritario en el gobierno municipal, que el estatal arrastra un desgaste amplio y que la evaluación federal sigue dividida. Ese mapa político sólo podrá confirmarse, o desmentirse, con nuevas mediciones.
Sobre la Firma
Periodista especializada en política y seguridad ciudadana.
claudia.valdesdiaz@gmail.com
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