Ciudad de México.- La senadora Geovanna Bañuelos presentó, a nombre de la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado, el dictamen de certificación laboral y protección ambiental que condicionará la agroexportación de México al cumplimiento de derechos básicos y criterios de sostenibilidad. La reforma busca erradicar la informalidad de tres millones de jornaleros y detener la deforestación vinculada al crecimiento de un sector que aporta el 9% del PIB nacional.
El sistema agroalimentario de México, que en enero de 2025 alcanzó un superávit comercial récord de 658 millones de dólares, enfrenta ahora una exigencia institucional que vincula su éxito económico con la justicia social. La propuesta, impulsada desde la Comisión de Trabajo y Previsión Social, establece un mecanismo de verificación para garantizar que los productos que cruzan las fronteras no provengan de la explotación humana ni de la degradación de ecosistemas forestales. Esta articulación de políticas laborales, comerciales y ambientales pretende que la competitividad exterior sea el motor de una formalización real en el campo.
La realidad del sector agrícola en México revela una asimetría estructural: ocho de cada diez trabajadores operan en la informalidad, sin acceso a seguridad social, atención médica o pensiones. Las condiciones de vulnerabilidad incluyen jornadas extremas sin protección legal y accidentes laborales sin respaldo institucional. Según Bañuelos, la reforma reconoce la invisibilidad histórica de los campesinos y propone que la exportación de riqueza sea inseparable del bienestar de quienes producen los alimentos.
La dimensión ambiental del dictamen responde a la interdependencia entre la productividad agrícola y la preservación de los recursos naturales. La degradación de los ecosistemas impacta directamente en las comunidades rurales, por lo que la nueva normativa integra medidas específicas para prevenir la deforestación generada por la expansión de cultivos. El objetivo final es un modelo de desarrollo donde los altos estándares de calidad de la agroexportación mexicana se correspondan con la dignidad del trabajo agrícola y la sostenibilidad del entorno.
LNY | Redacción

