CLAUDIA G. VALDÉS DÍAZ
Morena llega al arranque de la carrera rumbo a la gubernatura de Zacatecas 2027 con una ventaja clara sobre sus adversarios, pero los datos de la encuesta “Así Van: Zacatecas”, elaborada por TResearch International entre el 11 y el 15 de mayo de 2026, muestran una competencia menos resuelta de lo que sugieren algunas narrativas partidistas.
El partido gobernante mantiene el liderazgo electoral, aunque enfrenta el reto de convertir esa posición en una candidatura capaz de ampliar su base de apoyo.
En identidad partidista, Morena registra 34.4%, muy por encima del PRI, que obtiene 10.1%, y del PAN, con 7.9%. Movimiento Ciudadano aparece con 5.9%. Sin embargo, el dato que completa el cuadro es que 25.9% no responde y 12.8% se identifica con otras opciones o independientes.
En conjunto, casi cuatro de cada diez entrevistados no muestran una vinculación partidista definida, un segmento que podría resultar decisivo conforme avance el proceso electoral.
La intención de voto para gobernador reproduce parcialmente esa estructura. Morena alcanza 33.3%, prácticamente el mismo nivel que su identidad partidista. El PRI aparece en segundo lugar con 16.3%, seguido por el PAN con 14.2% y Movimiento Ciudadano con 10.8%.
Mientras Morena conserva el liderazgo, Movimiento Ciudadano exhibe una diferencia relevante entre identidad partidista e intención de voto, lo que sugiere una capacidad de atracción superior a su base orgánica.
Los números también muestran que la oposición permanece fragmentada. La suma aritmética del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano supera a Morena, pero la encuesta no permite concluir que esos electorados sean transferibles entre sí.
Los antecedentes electorales muestran que las alianzas no siempre logran trasladar intacto el respaldo de cada partido hacia una candidatura común.
Dentro de Morena aparece uno de los hallazgos más relevantes del estudio. Ulises Mejía Haro es el aspirante con mayor nivel de conocimiento ciudadano, con 58.3%. Verónica Díaz Robles alcanza 46.7%, una diferencia importante en términos de exposición pública. Sin embargo, cuando la encuesta pregunta por preferencias para la candidatura, el orden cambia.
Verónica Díaz encabeza con 28.7%, mientras Ulises Mejía obtiene 23.1%. La diferencia resulta significativa porque revela que la exdelegada de Programas para el Bienestar transforma una proporción mayor de conocimiento en respaldo político. Es decir, con menor nivel de notoriedad logra una preferencia superior.
La evaluación de imagen ayuda a comprender ese comportamiento. Verónica Díaz registra 23.6% de opiniones buenas frente a 9.4% de malas. Su saldo es positivo y relativamente equilibrado.
En el caso de Ulises Mejía, el nivel de conocimiento es más alto, pero también enfrenta mayores niveles de evaluación negativa. Aun así, se mantiene como el segundo perfil mejor posicionado dentro de Morena y uno de los dos nombres que concentran la mayor parte de las preferencias internas.
Más atrás aparecen José Narro Céspedes y Geovanna Bañuelos de la Torre. Narro combina un conocimiento elevado con niveles reducidos de opinión favorable. Geovanna registra una presencia conocida en la conversación pública, aunque con una evaluación más dividida.
Otro dato relevante es que 24% de los entrevistados todavía no sabe a quién prefiere como candidato de Morena. Aunque la cifra es considerable, resulta muy inferior a los niveles de indefinición observados en los partidos de oposición.
Del lado opositor, el panorama aparece menos consolidado. Jorge Álvarez Máynez alcanza el mayor nivel de conocimiento de toda la encuesta, con 66.7%, pero su imagen se concentra principalmente en valoraciones regulares.
Miguel Ángel Varela registra 58.9% de conocimiento, mientras Carlos Peña Badillo alcanza 57.2%. Sin embargo, ambos presentan niveles elevados de opinión negativa.
Las preferencias internas reflejan además una ausencia de liderazgos consolidados. En el PAN, 60% de los entrevistados no identifica todavía una opción definida. En el PRI, el porcentaje de indecisión alcanza 56.2%. En Movimiento Ciudadano ocurre algo similar, con 57.1% sin preferencia interna.
La comparación favorece a Morena, donde la competencia ya muestra dos figuras claramente diferenciadas y niveles menores de incertidumbre.
La fotografía que deja el estudio es clara en tres niveles. Morena mantiene el liderazgo electoral. Verónica Díaz encabeza las preferencias internas de su partido pese a no ser la figura más conocida. Y Ulises Mejía confirma una presencia pública consolidada que lo mantiene como el principal competidor dentro de la contienda morenista.
Mientras tanto, la oposición sigue enfrentando un problema que los números repiten partido por partido: la mayoría de los ciudadanos aún no identifica una candidatura capaz de ordenar y concentrar sus preferencias.
Sobre la Firma
Periodista especializada en política y seguridad ciudadana.
claudia.valdesdiaz@gmail.com
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