Zacatecas, Zac.- La Secretaría de Salud de Zacatecas confirmó el fallecimiento de un recién nacido por sarampión en Fresnillo, elevando a seis las muertes y a 293 los contagios en la entidad durante 2026, lo que evidencia la persistencia del brote epidemiológico nacional iniciado el año pasado y la vulnerabilidad de las poblaciones jornaleras migrantes.
El caso reactiva las alertas sanitarias en el país debido a las condiciones específicas en las que se produjo el deceso. El paciente, un lactante de apenas 12 días de nacido, contrajo el virus por transmisión materna. La madre era portadora de la enfermedad y la familia, originaria del estado de Durango, se encontraba temporalmente en la comunidad de Río Florido, en el municipio de Fresnillo, debido a motivos laborales relacionados con las campañas agrícolas de la región.
Este escenario expone de forma directa la complejidad institucional para contener una enfermedad prevenible por vacunación en contextos de alta movilidad social. Río Florido es un núcleo receptor de familias jornaleras migrantes que llegan a los campos de cultivo zacatecanos, un sector de la población que históricamente enfrenta barreras de acceso a los servicios de salud y esquemas de vacunación incompletos, lo que convierte a estos asentamientos temporales en zonas de alta susceptibilidad epidemiológica.
Agustina García Macías, subdirectora de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades de la dependencia estatal, informó que el personal sanitario mantiene acciones de vigilancia y control en la zona para contener la propagación del virus. El desafío para las autoridades radica en que el brote actual no es un fenómeno localizado, sino una problemática de escala nacional que se arrastra desde 2025 y que exige una coordinación intersectorial efectiva entre los estados de origen y destino de los trabajadores agrícolas.
Los 293 contagios acumulados en territorio zacatecano ponen bajo escrutinio la cobertura de inmunización y la capacidad de los cercos epidemiológicos para detectar y aislar los casos de forma oportuna. La relevancia de este sexto fallecimiento institucionalmente obliga a revisar las políticas de prevención dirigidas a poblaciones flotantes, donde la falta de un seguimiento clínico continuo dificulta el control de una enfermedad con un alto índice de contagio como el sarampión.
LNY | Redacción

