Zacatecas, Zac.- El Gobierno de Zacatecas presentó en la Cámara de Diputados la edición 40 de su Festival Cultural, que se celebrará del 28 de marzo al 11 de abril. El evento busca consolidar la reactivación turística del Estado tras reportar una disminución del 91,4% en homicidios dolosos entre 2021 y 2025, posicionándose como un referente de recuperación institucional y seguridad.
La presentación de este programa artístico, que contará con más de dos mil creadores locales e internacionales, trasciende la agenda cultural para convertirse en un ejercicio de diplomacia interna y validación política. Al elegir la sede del Poder Legislativo federal en la Ciudad de México, las autoridades zacatecanas, encabezadas por el secretario de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, y el diputado Ricardo Monreal, envían un mensaje de estabilidad que busca revertir la percepción de violencia que afectó a la entidad en años recientes. El despliegue de figuras de alto perfil como Alondra de la Parra, Pablo Alborán o Billy Idol actúa como un aval de confianza para atraer a los más de 300.000 asistentes previstos.
El eje central de la narrativa oficial se sustenta en indicadores de seguridad que muestran una transición drástica: de los mil 741 homicidios registrados en 2021 a los 149 contabilizados en 2025. Según la administración estatal, este descenso sostenido ha permitido que municipios clave como la capital, Fresnillo y Guadalupe abandonen las listas federales de zonas prioritarias por violencia. Este saneamiento de los índices delictivos, sumado a una gestión financiera que reporta ausencia de deuda pública, constituye el argumento principal para presentar a Zacatecas no solo como un escenario de patrimonio mundial, sino como un destino viable y seguro para la inversión y el ocio masivo.
Desde la perspectiva institucional, el festival se plantea como una herramienta de cohesión social y democratización del acceso a la cultura, con una programación mayoritariamente gratuita en plazas y teatros del centro histórico. La relevancia de este encuentro radica en su capacidad para operar como un motor económico regional, apoyado en una infraestructura de 3.500 habitaciones y una conectividad estratégica. En un contexto nacional donde la seguridad sigue siendo el principal desafío para el desarrollo, el modelo zacatecano intenta demostrar que la recuperación del espacio público a través del arte es posible cuando existe una correlación directa entre la eficacia policial y la solvencia administrativa.
LNY | Redacción

