Villa de Cos, Zac.- Ulises Mejía Haro encabezó una asamblea informativa en Villa de Cos, donde convocó a consolidar la soberanía alimentaria y energética mediante el fortalecimiento de la producción agrícola local y las empresas públicas del sector energético, alineando la estrategia territorial del partido oficialista con las políticas del Gobierno federal.
La relevancia de este pronunciamiento radica en la articulación de la estructura partidista regional con las directrices de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. En un contexto donde la dependencia de importaciones agrícolas y la transición energética representan desafíos estructurales para el Estado mexicano, el posicionamiento en el semidesierto zacatecano busca legitimar de forma territorial las políticas de centralización y fortalecimiento de las capacidades productivas públicas. Los intereses en juego abarcan desde la asignación de presupuestos federales para el desarrollo rural hasta el control estatal sobre la infraestructura de generación de electricidad y la explotación de hidrocarburos.
En el ámbito agrario, la propuesta expuesta establece la necesidad de transformar el esquema de subsidios tradicionales por un modelo de tecnificación, infraestructura y acceso garantizado al agua. El planteamiento técnico exige que el país transite hacia la autosuficiencia en granos básicos, un objetivo histórico complejo debido a las condiciones climáticas del norte del país y a los compromisos comerciales internacionales. La estrategia planteada implica dotar a los productores de créditos y semillas mejoradas, además de transitar hacia la industrialización local para retener el valor agregado en las comunidades de origen.
Respecto a la política energética, el eje discursivo se centró en la defensa de Petróleos Mexicanos y de la Comisión Federal de Electricidad como entidades estratégicas exclusivas del Estado. Esta postura refuerza la línea gubernamental de limitar la participación privada en sectores clave, bajo el argumento de mantener la seguridad nacional y la estabilidad de precios para los consumidores. No obstante, el discurso incorporó la modernización de la infraestructura y la adopción de energías limpias como metas complementarias, un equilibrio técnico indispensable para la viabilidad económica del país a mediano plazo.
Estas movilizaciones municipales, denominadas Asambleas Informativas en Defensa de la Transformación, operan como mecanismos de organización interna que buscan mantener la cohesión del electorado en periodos no electorales. Al trasladar el debate de la soberanía nacional a los municipios rurales, la dirigencia política busca asegurar una base social sólida que respalde las reformas legislativas y económicas promovidas desde la capital de la República, vinculando el bienestar de las familias con la autodeterminación económica frente a mercados extranjeros.
LNY | Redacción

