SAÚL MONREAL ÁVILA
Durante las semanas previas al arranque del Mundial de Fútbol en México, hubo quienes desde la oposición y algunos sectores de la derecha apostaron por una narrativa de buitres, tratando de pintar la imagen de un país incapaz de recibir al mundo, hablaban de un México con conflictos, con desorden, con protestas, con una mala imagen frente a los visitantes y esperaban con ansias locas utilizar cualquier problema para confirmar la idea de un país en crisis.
Sin embargo, como muchas veces ocurre, la realidad terminó hablando más fuerte que su rencor, hoy, después de la primera ronda del torneo y con México avanzando a los octavos de final, estamos viendo otra cara del país, la de una nación que recibe a miles de visitantes con alegría, con entusiasmo y con la hospitalidad que históricamente ha caracterizado a los mexicanos.
Y es que, haciendo un paréntesis, el protagonista principal de esta historia es el fútbol, nuestro equipo nacional nos ha regalado momentos de emoción, orgullo y unión, que deja de la do la política y las diferencias, al menos de manera momentánea. La Selección Mexicana merece nuestro reconocimiento por su entrega, por su actitud dentro de la cancha y por representar a millones de aficionados que viven cada partido con la ilusión de llegar más lejos.
Felicidades a los jugadores, al cuerpo técnico y a todas las personas que forman parte de este proyecto, el fútbol tiene esa capacidad especial de reunir a familias, amigos y comunidades completas frente a una misma pasión, durante noventa minutos dejamos de lado todo y nos concentramos en algo que nos identifica: apoyar a México.
Ahora sí, continuamos, además del resultado deportivo, hay otro aspecto que vale la pena destacar, los visitantes extranjeros que han llegado a nuestro país han compartido comentarios positivos sobre la experiencia que están viviendo. Han encontrado una nación llena de cultura, de tradiciones, de comida, de música y, sobre todo, de gente amable que sabe recibir.
Los llamados Fan Fest en ciudades como México, Guadalajara y Monterrey se han convertido en espacios de convivencia donde miles de personas disfrutan del ambiente mundialista en un clima de fiesta y celebración. Hasta ahora, la imagen que se proyecta no es la del caos que algunos anticipaban, sino la de un país que está mostrando su capacidad para organizar, convivir y celebrar.
Eso no significa que México no tenga retos, claro que los tiene, como cualquier nación, enfrentamos problemas que deben atenderse. Pero una cosa es reconocer los desafíos y otra muy distinta es desear que al país le vaya mal solamente para obtener una ganancia política, pero la oposición y la derecha, se va a quedar con las ganas.
Esos mismos que buscaban proyectar a México con un país en crisis, guardan silencio ante hechos preocupantes que ocurren en otros lugares, como los episodios de violencia en un fan Fest que lamentablemente se han registrado en Estados Unidos. No se trata de comparar tragedias ni de alegrarnos por los problemas ajenos, sino de señalar que muchas veces se mide con una vara distinta cuando se trata de México.
Hoy la Selección nos ha dado una alegría enorme y ahora viene un nuevo reto en los octavos de final, cuando juega México, millones de mexicanos jugamos juntos.
Sobre la Firma
Senador, académico, fundador de Morena, fresnillense.
saul.monreal@senado.gob.mx
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