Zacatecas, Zac.- Unos 500 estudiantes de la Escuela Normal Rural de San Marcos se manifestaron este martes en la capital de Zacatecas para exigir mejoras en el internado y la destitución de su director, José de Jesús González Palacios. La movilización, que conmemoró la represión policial de hace 26 años, reclama el cumplimiento de acuerdos previos sobre infraestructura y alimentación.
La marcha partió de las oficinas de la Secretaría de Educación zacatecana después de las 14.00 horas. Bajo una lluvia persistente y temperaturas inferiores a los 10 grados, los alumnos recorrieron cinco kilómetros del bulevar metropolitano hasta la Plaza Bicentenario. Al contingente local se sumaron delegaciones de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México procedentes de estados como Guerrero, Michoacán y Chihuahua, consolidando una protesta de alcance nacional.
El conflicto hunde sus raíces en la memoria institucional. Cada 13 de enero, el normalismo rural recuerda los hechos del año 2000, cuando una protesta frente al entonces gobernador Ricardo Monreal Ávila fue disuelta por la policía de vialidad. En la actualidad, las demandas se dirigen al gobernador David Monreal Ávila. Los estudiantes denuncian el incumplimiento de una minuta firmada en noviembre de 2025 que contemplaba la renovación de la infraestructura del internado, la sustitución de la proveeduría de alimentos y la restitución de apoyos económicos para sus prácticas profesionales.
El núcleo de la crisis administrativa se concentra en la figura del director González Palacios. Los manifestantes le señalan como responsable de la inacción ante las crisis internas sufridas durante el último año y consideran que su permanencia bloquea cualquier solución institucional. Según el posicionamiento de los normalistas, la falta de inversión gubernamental ha derivado en una decadencia de recursos que compromete la formación docente de los hijos de campesinos que alberga el centro.
Durante la jornada nocturna, los estudiantes realizaron labores de limpieza en espacios públicos y distribuyeron cobijas y juguetes a familias vulnerables para distanciarse de los estigmas de vandalismo que suelen rodear sus protestas. Las actividades culturales se desarrollaron a oscuras, pues el alumbrado público de la Plaza Bicentenario permaneció apagado durante su estancia. Mientras tanto, la Secretaría de Educación ha evitado pronunciarse sobre la destitución solicitada y se limita a instar al retorno general a las aulas en el Estado.
LNY | Redacción

