viernes, julio 3, 2026

La Casa de los Perros | La llave

CLAUDIA G. VALDÉS DÍAZ

Hay quienes hacen política levantando la voz. Otros la ejercen aprendiendo a abrir puertas. Durante casi dos décadas, Carlos Puente Salas ha transitado por los espacios donde se toman decisiones: el Congreso, los partidos, las negociaciones, los acuerdos. Hoy enfrenta un desafío distinto. Convencer de que la llave que durante años abrió las puertas del poder también puede abrir oportunidades para Zacatecas.

Nació en la capital del estado el 16 de diciembre de 1971. Tiene 54 años. Es licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Zacatecas, maestro en Administración Pública por el Instituto Nacional de Administración Pública y cuenta con un máster en Gobierno y Fiscalización Pública por la Universidad de Salamanca. Antes de consolidar su carrera legislativa trabajó en TV Azteca, donde adquirió una experiencia poco común entre los políticos zacatecanos: comprender que las decisiones públicas también se construyen alrededor de la economía, la comunicación y las relaciones institucionales.

Desde 2006 ha alternado responsabilidades legislativas con una breve etapa en el Poder Ejecutivo estatal, cuando fue secretario de Turismo de Zacatecas entre 2010 y 2011. El resto de su trayectoria ha transcurrido prácticamente de manera ininterrumpida en el Congreso de la Unión, donde ha sido diputado federal, senador de la República, dirigente nacional del Partido Verde Ecologista de México y actualmente coordinador de su bancada en la Cámara de Diputados. Pocos políticos zacatecanos pueden presumir una presencia tan prolongada en el primer círculo de las decisiones nacionales.

Quizá por eso su discurso resulta distinto al de otros aspirantes.

Mientras algunos hablan de estructuras, otros de territorio y otros de identidad política, Carlos Puente insiste en una palabra poco frecuente en tiempos de polarización: desarrollo. Repite que Zacatecas no puede seguir dependiendo de rescates financieros mensuales ni de la buena voluntad presupuestal de la Federación. Habla de industrialización, de atraer inversiones, de fortalecer el campo y de generar oportunidades para que los jóvenes no tengan que marcharse del estado. Su diagnóstico parte de una idea sencilla: ningún gobierno puede cambiar el destino de una entidad si antes no modifica la manera en que produce riqueza.

No deja de ser una paradoja.

Después de casi veinte años moviéndose en el centro del poder nacional, Carlos Puente sostiene que Zacatecas debe aprender a depender menos del centro. Es una crítica que también interpela a toda una generación de políticos, sin importar el partido al que pertenezcan. Porque el problema del estado nunca ha sido únicamente conseguir más presupuesto. Ha sido transformar ese presupuesto en desarrollo sostenido.

Esa trayectoria explica buena parte de su influencia nacional. Durante casi dos décadas, Carlos Puente ha destacado como interlocutor, negociador y constructor de acuerdos. Pero también plantea la pregunta más importante de su aspiración. Gobernar exige algo más que abrir puertas. También implica cerrarlas cuando las circunstancias lo reclaman, tomar decisiones incómodas y asumir el costo de ejercer autoridad. Esa es la prueba que todavía permanece abierta.

La fotografía demoscópica ayuda a entender ese desafío. La encuesta de QM Estudios de Opinión para El Heraldo de México le otorga un conocimiento del 18%, una opinión positiva del 8.4%, una preferencia del 9.8% entre los aspirantes del bloque oficialista y una intención de voto del 7.4%. Son cifras modestas para un político con una trayectoria nacional tan amplia.

También revelan una paradoja frecuente en la política mexicana: la experiencia acumulada en los espacios del poder no siempre se traduce automáticamente en cercanía con los ciudadanos.

Su registro para competir por la Coordinación Estatal en Defensa de la Transformación confirma que pretende convertir esa experiencia en una propuesta de gobierno. Lo hace sin romper con el proyecto nacional de la presidenta Claudia Sheinbaum, pero defendiendo la idea de que Zacatecas necesita una estrategia económica distinta a la que ha seguido durante décadas. Más que ofrecer una ruptura, propone cambiar la lógica con la que el estado se relaciona con el desarrollo.

La verdadera utilidad de una llave nunca ha sido abrir una puerta. Ha sido descubrir qué hay del otro lado. Ese será el desafío de Carlos Puente Salas: demostrar que los años dedicados a abrir espacios de decisión también pueden convertirse en la capacidad de conducir un estado.

Abrir una puerta es una habilidad. Saber hacia dónde conduce es liderazgo.

Sobre la Firma

Periodista especializada en política y seguridad ciudadana.
claudia.valdesdiaz@gmail.com
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