lunes, marzo 30, 2026
HomeDestacadosInicia en Zacatecas la Semana Santa con llamado a la paz

Inicia en Zacatecas la Semana Santa con llamado a la paz

Zacatecas, Zac.- Cientos de fieles y familias zacatecanas conmemoraron el Domingo de Ramos, iniciando la Semana Santa con una procesión desde el extemplo de San Agustín hasta la Catedral Basílica. El obispo Sigifredo Noriega Barceló encabezó la liturgia, vinculando la tradición religiosa con una exigencia de justicia y reconciliación ante la crisis de violencia regional.

La celebración, que marca el inicio formal del misterio pascual, trascendió el rito litúrgico para convertirse en un espacio de reflexión sobre la realidad social del estado. La bendición de las palmas y la posterior peregrinación simbólica representaron la entrada de Jesús a Jerusalén, pero el mensaje eclesiástico se centró en la vigencia de estos hechos frente a las “luces y sombras” de la vida cotidiana actual. La jerarquía católica local utilizó el púlpito para interpelar a la ciudadanía sobre el sentido de la existencia en un entorno marcado por la inseguridad y el desánimo.

Durante la homilía en la Catedral, el obispo Noriega Barceló presentó un análisis crítico sobre la fragilidad de las convicciones sociales. Al contrastar la aclamación inicial de la multitud con la posterior crucifixión, el prelado advirtió sobre el riesgo de reducir la fe a una costumbre superficial o un simbolismo vacío. En este sentido, la Iglesia demandó una conversión auténtica que supere la mera participación estética en las procesiones, instando a los asistentes a sustituir el gesto de levantar las palmas por una apertura real a la transformación interior y el compromiso civil.

El trasfondo de esta jornada religiosa es la compleja situación que enfrenta Zacatecas, donde la desigualdad y la violencia han erosionado el tejido social. La institución eclesiástica, consciente de su peso en la opinión pública, posicionó la Semana Santa no solo como un evento de fe, sino como una oportunidad de reencuentro comunitario. El llamado a la solidaridad y a la construcción de paz desde el entorno inmediato busca movilizar a la sociedad civil hacia acciones concretas de justicia, reafirmando que la práctica religiosa debe tener una incidencia directa en la resolución de los conflictos que afectan la estabilidad de la región.

LNY | Redacción

Últimas Noticias