Zacatecas.- La reactivación de las protestas del personal sanitario en Zacatecas, convocada por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA) para este 7 de enero, responde al impago del Programa Estatal de Profesionalización. La movilización de 300 especialistas surge tras un año de tensiones por la transición al modelo federal IMSS Bienestar y el deterioro de los insumos médicos.
El conflicto tiene su origen técnico en el incumplimiento de la minuta firmada el pasado 4 de diciembre, un documento que comprometía a las autoridades a regularizar el estatus administrativo de 288 enfermeros y 12 trabajadores sociales. Estos profesionales, a pesar de contar con licenciaturas y especialidades académicas, perciben remuneraciones equivalentes a las de un auxiliar. La secretaria general de la Sección 39, Norma Castorena Berrelleza, sostiene que el proceso de pago debió formalizarse en mayo de 2025, calificando de “engaño” la postura oficial sobre la carencia de fondos para cubrir un costo mensual estimado en cuatro millones de pesos.
La parálisis institucional se agrava por una contradicción técnica entre los niveles de gobierno sobre la responsabilidad del gasto. Mientras el sindicato afirma que la federación ya autorizó el uso de la partida presupuestaria U013 y que el Estado posee recursos complementarios, el secretario de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza, sostiene que la administración estatal carece de suficiencia financiera tras la federalización del sistema. Según Reyes Mugüerza, la facultad para reconocer estas recategorizaciones reside exclusivamente en la Secretaría de Hacienda y en el organismo IMSS Bienestar, por lo que las protestas locales no agilizan el trámite administrativo federal.
Más allá de la disputa por los 304 millones de pesos que reclama la dirigencia sindical en adeudos totales, la crisis revela una precarización estructural de la atención pública. Los trabajadores denuncian que la carencia de insumos básicos obliga a los pacientes a sufragar cirugías y medicamentos, un escenario que consideran insostenible y que se suma a deudas con personal operativo de ambulancias. Aunque se han registrado avances en bonificaciones del impuesto sobre la renta y vacaciones para la tercera quincena del año, la falta de un calendario de pagos garantizado mantiene la toma indefinida de Ciudad Administrativa y la amenaza de extender los bloqueos a las oficinas de recaudación en los municipios de Fresnillo, Jerez, Loreto y Guadalupe.
LNY | Redacción

