Zacatecas, Zac.- La Diócesis de Zacatecas restituyó la pila bautismal de plata en la Catedral Basílica de la Asunción de María, en un acto que vincula la recuperación del patrimonio histórico con la relevancia teológica del primer sacramento católico. La ceremonia, presidida por el obispo Sigifredo Noriega Barceló, coincidió con la festividad del Bautismo del Señor y el cierre del ciclo litúrgico navideño.
La nueva pieza, diseñada íntegramente desde cero, respeta la estética original para integrarse en el entorno del barroco novohispano del templo. La incorporación de este elemento ritual fue posible gracias a la donación de Héctor González Ortega, cuya contribución resultó determinante para reintegrar este símbolo al recinto catedralicio.
Durante la bendición, el obispo Noriega Barceló justificó la modificación de la disposición litúrgica por la necesidad de dignificar el espacio bautismal, al que definió como la puerta de entrada a la vida cristiana. El prelado subrayó que la pila no representa únicamente un objeto artístico, sino una herencia espiritual para las futuras generaciones y un recordatorio constante de la incorporación a la comunidad religiosa.
En su mensaje, el obispo vinculó la simbología del agua bendita con una exhortación a la unidad y al compromiso social basado en el servicio cotidiano. Asimismo, aprovechó el inicio del tiempo ordinario para profundizar en el plano doctrinal, insistiendo en que el bautismo es un don permanente que otorga una dignidad inalienable, la cual exige una vivencia coherente y responsable de la fe más allá del ámbito de los templos.
La recuperación física de la pila de plata se enmarca en un proceso de renovación de la Catedral Basílica, que busca consolidar su función como centro de encuentro y patrimonio histórico de Zacatecas. El discurso episcopal enfatizó que este cambio en el calendario litúrgico debe traducirse en una transformación personal y en acciones concretas de solidaridad humana dentro de la sociedad.
LNY | Redacción

