JACOBO CRUZ
Los problemas sociales se han agravado en México y en todo el mundo, esto es así porque las naciones dependen de las relaciones económicas (a las que no pueden renunciar al estar en una sociedad capitalista), donde lo que domina es la producción y venta de las mercancías que a su vez exige la liberación de las fronteras nacionales.
Esta situación es aprovechada por los países más desarrollados para adueñarse de las materias primas por las buenas o por las malas; y mediante el comercio llevan todo tipo de productos a las naciones dominadas y cuando alguna nación opone resistencia, el poderoso lo acusa de violar los derechos humanos y que no hay democracia, justificando así la intromisión en la nación débil.
Cuando llegan a ese punto, quedan en el olvido los temas románticos de la autodeterminación de los pueblos, del respeto a la soberanía y a la existencia pacífica. El país que actualmente encabeza y aplica la invasión, el saqueo y las guerras es precisamente Estados Unidos (EE.UU.), pero no va sólo, desde hace muchos años le acompañan en esa aventura belicista Inglaterra, Alemania y Francia, por citar algunos, lo que ha sumido al mundo entero en un futuro incierto, pues los ciudadanos siempre tenemos presente la amenaza de una tercera guerra mundial con armas modernas que pondrían en riesgo la existencia de nuestra especie.
Se ha documentado que desde 1890, ellos han financiado o participado directamente en 150 conflictos o guerras en las que han muerto millones de civiles. Es muy extensa la lista, pero los ciudadanos de pensamiento libre tienen derecho a conocerla pues han participado muchos presidentes estadounidenses y su ejército desde la época de Nixon.
El Dr. Zoltan Grossman describe 150 operaciones militares llevadas a cabo por el ejército estadounidense, tanto contra países extranjeros como contra sus propios ciudadanos. A todos nos queda claro quién está provocando las guerras en el mundo, quién alimenta los conflictos, quién quiere someter a todos a su voluntad.
En 1890 en suelo de Dakota del Sur, las tropas del gobierno matan y disparan a 300 indios Dakota capturados, luego sucedió en Argentina con la intervención militar estadounidense en Buenos Aires.
Pero en 1917-1918 suscita la Primera Guerra Mundial, donde pelean con Alemania durante un año y medio; en 1918-1922 – Rusia, la Marina de los EE. UU., realiza 5 desembarcos de tropas para luchar contra los bolcheviques.
En 1941-1945 se dio la Segunda Guerra Mundial, la Marina y el Ejército de los EE. UU., lucharon con Japón, Italia y Alemania durante 3 años y llevaron a cabo el primer bombardeo atómico de dos ciudades japonesas.
Para 1990-1991, en Irak, hay bombardeos, invasión militar estadounidense, bloqueo naval de puertos iraquíes y jordanos, ataques aéreos, donde 200 mil personas murieron en las invasiones de Irak y Kuwait. Pero hay muchos más.
México no ha sido la excepción pues es conocido que se le arrebató gran parte de su territorio legalmente mediante el Tratado de Paz, Amistad, Límites y Arreglo definitivo entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América, mejor conocido como Tratado Guadalupe Hidalgo, en el cual se asentaron las condiciones de rendición de México después de la invasión estadounidense en 1848.
Según la historia, la invasión comenzó en 1846 y terminó en 1848 con la derrota nacional, la superficie de territorio que se cedió a los gringos fue lo equivalente a las superficies de España, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Portugal, Suiza, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Hungría y Croacia, juntas.
México recibió quince millones de dólares de aquel tiempo, pero el territorio arrebatado es equivalente a California, Nuevo México, Arizona, Texas, Nevada, Utah, y parte de Colorado y Wyoming. Esta zona al estar muy alejada de la sede del ejecutivo federal, asentada en el centro del país, hoy Ciudad de México, estaba descuidada por las autoridades, situación que fue aprovechada por los invasores. Recordemos que años antes, en 1845, los estadounidenses se anexionaron el territorio de Texas por cuestiones similares.
El imperialismo que lidera Estados Unidos no tiene llenadera pues actualmente bombardea Irán y Líbano, pero también financia y protege a Ucrania para derrotar a la gran Rusia; lo mismo hace con Israel que lleva cerca de 3 años bombardeando a los palestinos de la Franja de Gaza causando muerte y destrucción, nada de paz, democracia, libertad y desarrollo.
El antorchismo llama a la unidad del pueblo mexicano mediante el reconocimiento de la realidad social, (que no deja lugar a dudas del interés de los EE.UU sobre los recursos de México) usando como pretexto el narcotráfico, por el contrario, el partido en el poder apuesta por el divisionismo, mientras que la poca cohesión social depende de los apoyos económicos que brinda el gobierno federal (que ayudan a solventar algunas de las necesidades más urgentes), provocando la pasividad de la mayoría de mexicanos que no se informan, no estudian las relaciones internacionales.
Pero hay otros, que confían en que el periodo de gobierno de Trump está por terminar y vendrá otro mandatario que sea menos agresivo y cambié la política exterior. Lo que no toman en cuenta, es que no se trata de la política del loco, sino que es una estrategia diseñada por los grandes capitales para seguir explotando la mano de obra barata de los países dominados y los recursos naturales para acrecentar sus fortunas.
Pero está el otro caso más grave. Hay sectores de la derecha en México, que imploran una intervención militar directa para resolver los problemas internos, sobre todo los relacionados con la violencia que roba la vida y la paz a ciudadanos de todas las edades. Y esos mexicanos que ruegan por la ayuda de EE.UU., saben bien que es darles la llave a nuestros vecinos, que siendo demócratas o republicanos seguirán pisoteando la soberanía nacional; porque las fronteras que un tiempo se inventaron, ahora son un estorbo para hacer crecer los grandes negocios, incluida la guerra.
Mi sencilla opinión, es que debemos trabajar por fortalecer la unidad nacional con una política interna que favorezca con empleo digno y remunerador a todos los trabajadores mexicanos, a su vez, que estemos todos dispuestos a defender nuestra patria de forma consciente, estudiando la historia pasada y actual para que conformemos una fuerza social que sea capaz de dirigir a la masa popular por el mejor camino para defender a nuestra patria.
Sobre la Firma
Ingeniero, docente, voz del antorchismo.
antorchazacatecas@gmail.com
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