CLAUDIA G. VALDÉS DÍAZ
El mapa electoral zacatecano hacia 2027 muestra un reacomodo silencioso entre las fuerzas menores: el Partido Verde Ecologista de México supera por primera vez al Partido del Trabajo en intención de voto, mientras Movimiento Ciudadano amplía su margen como tercera vía.
Los datos surgen de dos encuestas levantadas en enero de 2026, con metodologías distintas, pero fechas prácticamente consecutivas.
La medición de Demoscopia Digital coloca al PVEM con 6.3% de intención de voto, por encima del 5.1% del PT.
No se trata de una diferencia amplia, pero sí de un dato políticamente relevante: rompe una inercia histórica en la que el PT había mantenido una base ligeramente superior dentro del electorado zacatecano.
El Verde aparece, en ese registro, como una fuerza en crecimiento relativo, capaz de disputar espacios que hasta ahora parecían ajenos.
El contraste con el estudio telefónico de Statistical Research Corporation reduce drásticamente los porcentajes de ambos partidos, pero no altera el orden: el PT cae a 2.9% y el PVEM a 2.2%.
La magnitud del descenso obliga a una lectura cautelosa, pero la señal es consistente en un punto central: ninguno logra consolidar una base sólida cuando se mide sin alianzas, y el Verde ya no ocupa el último escalón de ese segmento.
Movimiento Ciudadano se mueve en otra escala. Entre ambas encuestas registra la mayor dispersión, de 8.2% en el estudio digital a 14.9% en el telefónico. Esa brecha lo proyecta desde un actor intermedio a una opción con peso propio, capaz de capitalizar un electorado que oscila entre la indecisión y la búsqueda de alternativas fuera de los bloques tradicionales.
Las diferencias metodológicas explican buena parte de estas variaciones.
La encuesta digital, aplicada a través de formularios y mensajería instantánea, recoge un electorado más dispuesto a definirse y arroja un 6.7% de indecisos.
El ejercicio telefónico automatizado, con una tasa de rechazo cercana al 70%, eleva ese segmento al 13.6% y suma un 7.3% que opta por “otros”.
En ese terreno de incertidumbre se diluyen, sobre todo, los partidos con estructuras más frágiles.
Leído en conjunto, el dato que sobresale no es sólo la volatilidad de los porcentajes, sino el cambio de jerarquías.
El PVEM emerge como una sorpresa estadística al colocarse por delante del PT en una de las mediciones y mantener competitividad relativa en la otra.
En un escenario fragmentado, ese desplazamiento redefine negociaciones futuras y obliga a revisar quién llega con base propia y quién depende cada vez más de acuerdos para sobrevivir en el tablero zacatecano.
Sobre la Firma
Periodista especializada en política y seguridad ciudadana.
claudia.valdesdiaz@gmail.com
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