CARLOS PEÑA BADILLO
Presenciamos en tiempo real la caída de un régimen que se desmorona bajo el peso de sus propios errores, abusos y corruptelas. Morena ya no se sostiene por convicción ni por resultados, sino por la fuerza de la coacción, el miedo y la impunidad. Lo que hoy vemos es el quiebre moral y político de un oficialismo dispuesto a destruir las libertades democráticas con tal de blindar su colusión con el crimen organizado y perpetuarse en el poder.
En el caso de Zacatecas la fuerza de la coacción está presente en cada evento de corte político, realizados para conquistar el voto de la burocracia, o para apoyar una candidatura. En el mismo sentido el miedo y la impunidad siguen vigentes en todo el Estado.
Las cifras de los muertos de las últimas semanas echan por tierra cualquier versión optimista del oficialismo. En lugar de combatir y dominar a los cárteles existentes, ya se anunció en un video que llegó uno más a competir por la tierra, por las plazas, pero tal parece que también contra los ciudadanos que ya llevan cinco años sufriendo por el temor y las injusticias que generan los acuerdos entre cárteles y autoridades.
Para cubrir de humo la realidad estatal, o para montar el circo de las vanidades, el gobierno impulsa a un secretario de la Función Pública que no ve la viga que tiene en su ojo, pero sí la paja que hubo en los sexenios priistas. Se trata de una mano ejecutora, cuyo dueño está enfermo de poder, pero que responde a otra mente más maquiavélica y más tenebrosa que lo maneja.
El cinismo de este atinadamente llamado “gobierno de cuarta” ha quedado expuesto nuevamente cuando la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, presentó en Palacio Nacional un listado de persecución para señalar y amedrentar a voces opositoras, analistas y periodistas. La elaboración de esta lista negra es un acto deliberado de intimidación desde el poder, diseñado para silenciar a quien señale los abusos del gobierno.
Esta censura de Estado se complementa con el acoso permanente y los llamados al boicot contra medios de comunicación como Latinus, TV Azteca y Atypical TV, así como contra periodistas independientes cuyo único delito ha sido ejercer el periodismo crítico. En lugar de garantizar la libertad de expresión, el régimen utiliza todo el aparato público para estrangular a la prensa que le resulta incómoda.
A nivel internacional, el colapso del oficialismo es inocultable. Ante el retiro de visas por parte de Estados Unidos a cerca de 50 funcionarios y políticos mexicanos vinculados al régimen, incluyendo la reciente cancelación a Andrés Manuel “Andy” López Beltrán, la cúpula de Morena cerró filas en una defensa vergonzosa.

