Zacatecas, Zac.- El secretario general Rodrigo Reyes Mugüerza presentó el octavo número del periódico Testigo de la Historia, dedicado a los antiguos pueblos indígenas que dieron forma a la capital y al 40 aniversario de la Biblioteca Pública Central Estatal Mauricio Magdaleno.
Reyes Mugüerza explicó que la publicación busca contribuir a la cohesión social mediante la reflexión sobre las raíces históricas de Zacatecas y la difusión de las actividades artísticas y culturales que se desarrollan en la entidad, en el marco de la Agenda del Progreso. El funcionario se pronunció por democratizar el conocimiento y acercar las actividades culturales a toda la población, y sostuvo que el periódico busca que la difusión histórica esté abierta a la ciudadanía.
En su intervención se refirió también a las Tertulias en Familia, el programa impulsado por el mandatario estatal desde el cual se difunden la grandeza y la historia de la entidad.
El contenido central de esta edición aborda la configuración histórica de la ciudad de Zacatecas a partir de los antiguos pueblos de indios que se asentaron en su territorio. La publicación documenta la presencia de grupos como mexicas, tlaxcaltecas, tarascos, tecuexes y texcocanos, y explica cómo su llegada dio origen a distintos barrios y asentamientos que aún forman parte de la trama urbana de la capital zacatecana.
A la par, el número conmemora cuatro décadas de la Biblioteca Pública Central Estatal Mauricio Magdaleno, institución que desde 1986 resguarda y difunde el patrimonio bibliográfico del estado y garantiza el acceso público a la información, la cultura y el conocimiento.
El acto de presentación fue encabezado por la titular de la Dirección General de Archivos, Lucía de León Alonso, y por el cronista del estado, Federico Priapo Chew Araiza, quienes dialogaron con bibliotecarios, investigadores y promotores culturales sobre la importancia de preservar y divulgar la historia de la entidad. Con este ejercicio, el gobierno estatal reitera su intención de convertir la memoria histórica en un insumo de acceso público, en un contexto donde la política cultural se plantea como herramienta para fortalecer la identidad colectiva y ampliar los espacios de participación ciudadana en torno al patrimonio.
LNY | Redacción

