Zacatecas, Zac.- El diputado federal Ulises Mejía Haro y un grupo de especialistas académicos presentaron en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) una estrategia técnica para enfrentar la escasez de agua en la entidad. La propuesta central, denominada Plan Hídrico Integral, plantea la creación de un centro de monitoreo digital y una corporación policial especializada para custodiar la infraestructura y prevenir extracciones ilegales.
La relevancia de este planteamiento radica en la vulnerabilidad hídrica de Zacatecas, donde la sobreexplotación de acuíferos y la obsolescencia de las redes de distribución exigen una transición inmediata hacia modelos de gestión basados en tecnología. El proyecto no solo contempla obras de gran calado, como la construcción de la presa Milpillas, sino que prioriza la modernización del campo mediante la tecnificación del riego, abandonando el sistema de inundación por métodos de precisión y el uso de aguas tratadas a través de “líneas moradas” para el cultivo.
Desde la perspectiva técnica, Ada Rebeca Contreras Rodríguez y José Ramón Grimaldo subrayaron que la viabilidad del plan depende de diagnósticos científicos actualizados. La eficiencia administrativa es el punto crítico: no basta con captar el recurso si la conducción padece fugas masivas o si la infraestructura actual resulta obsoleta. Por ello, la incorporación de telemetría y energías renovables en las plantas de tratamiento se presenta como una inversión necesaria para la sostenibilidad financiera de los organismos operadores.
El componente institucional de la propuesta, que incluye la creación de un “C5 hídrico”, busca centralizar la información en tiempo real para optimizar la operación de los sistemas. Juan Francisco Carpio destacó que la innovación tecnológica en potabilización y reúso es la única vía para garantizar el derecho humano al agua sin comprometer el desarrollo económico regional. Esta visión, según Mejía Haro, busca articularse con las directrices del Plan Nacional Hídrico de la administración federal, integrando la participación académica como garante de la continuidad de las políticas públicas frente a los ciclos políticos.
LNY | Redacción

