CLAUDIA G. VALDÉS DÍAZ
Ulises Mejía Haro no sólo encabeza la interna de Morena: roza el tamaño completo de la marca. Con 37.8% de preferencia, su nombre casi equivale al 35.9% que el partido obtiene como fuerza electoral en Zacatecas. En paralelo, Verónica Díaz pasó de 14.6% en agosto a 28.7% en febrero. Es el crecimiento más consistente del bloque femenino y reordena la disputa.
La fotografía es de Demoscopia Digital, levantada entre el 13 y el 17 de febrero de 2026 con mil entrevistas telefónicas a mayores de edad. Reporta 95% de confianza y 3.8% de margen de error. No mide alianzas ni participación probable. Mide el estado actual de las preferencias y, sobre todo, las relaciones de fuerza dentro y fuera del oficialismo.
El dato estructural es claro: Morena mantiene 35.9% de intención de voto sin coaliciones. El PRI aparece con 16.4% y el PAN con 13.9%. La distancia supera los 19 puntos respecto al segundo lugar. El bloque de indecisos y opciones menores suma 16.3%. Es un volumen relevante, pero no altera la primacía actual del partido gobernante.
Dentro de Morena, la competencia no es simétrica. Mejía Haro registra 37.8%, apenas cinco décimas por debajo de su medición de enero. La variación es marginal y confirma estabilidad. José Narro Céspedes obtiene 19.2% y Rodrigo Reyes Mugüerza 16.6%. La brecha es amplia. La base parece concentrarse en una figura.
En el segmento femenino, el movimiento es distinto. Verónica Díaz crece 14 puntos en seis meses y consolida 28.7%. Geovanna Bañuelos se mantiene en 19.3%, sin romper el umbral que alcanzó a finales de 2025. Además, 16.5% aún no decide entre las aspirantes, frente a 10.5% en la terna masculina. La definición es más lenta entre las mujeres; el espacio de competencia sigue abierto.
Hay señales adicionales. El avance de Díaz coincide con la caída de Susana Barragán, que pasó de 16.8% a 10.9% en cuatro meses. El voto interno no crece en volumen: se redistribuye. Morena conserva su rango histórico —entre 32% y 36% en el último semestre—, pero la traducción de esa marca en liderazgos concretos depende de quién logre absorber las preferencias dispersas.
Rodrigo Reyes Mugüerza, aunque distante en la contienda por la gubernatura, comienza a perfilarse en otro frente. Su posicionamiento y reconocimiento lo colocan en una ruta más competitiva hacia la candidatura a la alcaldía de la capital de Zacatecas, donde ha ganado terreno y podría capitalizar un escenario menos concentrado que el estatal.
La oposición enfrenta un dilema aritmético. PRI, PAN y MC, con 7.6%, compiten fragmentados. La encuesta no mide escenarios de alianza, pero la dispersión actual limita su competitividad frente a un oficialismo que mantiene cohesión en torno a la marca y, en el caso masculino, también en torno a un nombre.
El cierre de febrero no es definitivo. Morena realizará una nueva medición interna en los próximos días. Ese ejercicio puede reordenar percepciones y acelerar definiciones. Por ahora, los números muestran un partido dominante, un liderazgo masculino consolidado y una competencia femenina que tiene una puntera definida. La correlación de fuerzas está marcada. La decisión final aún no.
Sobre la Firma
Periodista especializada en política y seguridad ciudadana.
claudia.valdesdiaz@gmail.com
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