Zacatecas, Zac.- El diputado federal Ulises Mejía Haro presentó en Zacatecas una iniciativa legislativa para modificar el programa federal Jóvenes Construyendo el Futuro, exigiendo que sus beneficiarios se vinculen prioritariamente al sector privado y comercial para mitigar los costos operativos de las micro, pequeñas y medianas empresas mexicanas, las cuales registran actualmente un sesenta por ciento de informalidad laboral.
La propuesta del legislador zacatecano plantea un viraje estratégico en las reglas de operación de uno de los programas asistenciales más importantes de la administración federal. Al restringir de forma preponderante el registro de beneficiarios en instituciones públicas, la iniciativa busca transferir el subsidio estatal de la mano de obra joven hacia los pequeños comercios, talleres y empresas familiares, asumiendo el Estado el costo de la nómina y la seguridad social durante el periodo de capacitación.
Esta modificación legal incide directamente en el debate sobre la productividad y la estructura laboral en México, un país donde las micro, pequeñas y medianas empresas enfrentan serias dificultades para sostener sus gastos administrativos y cumplir con las obligaciones de seguridad social. Al absorber el erario público el costo laboral de los jóvenes, se pretende generar un alivio financiero inmediato para las unidades económicas de barrio, permitiendo su subsistencia y potencial expansión sin que esto represente un incremento en sus costes fijos de operación.
El planteamiento de Mejía Haro busca además incidir de manera estructural en el aprendizaje técnico y comercial de las juventudes, dirigiéndolos hacia entornos productivos reales que faciliten su posterior inserción formal en el mercado o el emprendimiento propio. No obstante, el éxito de esta reforma dependerá de la capacidad institucional para fiscalizar que los pequeños negocios actúen como verdaderos centros de capacitación y no como receptores de mano de obra gratuita, garantizando que el diseño de la política social complemente la agenda económica federal sin desvirtuar sus objetivos formativos.
LNY | Redacción

