
PABLO PEDROZA
“Si no tienes datos eres una
persona más con una opinión”.
Andreas Schleicher
Sí, los presidentes municipales tratan los asuntos de sus ayuntamientos con el mismo descuido, irresponsabilidad o frivolidad con que votaron, a mano alzada, la aprobación del acuerdo para la implementación del Mando Único y del Mando de Coordinación Policial en los municipios de Zacatecas.
Una votación que avalaron sin conocer el contenido de los convenios en ambos casos y sin contar con el acta de aprobación de sus cabildos, pues sin ella carecen de facultad para decidir sobre el mando único o la coordinación policial. Ahora se entiende el desorden que padecen los ayuntamientos, aprobando sin conocer ni revisar.
Que haya coordinación y fortalecimiento de las estrategias de seguridad es necesario y hasta urgente; no todo se reduce a las estadísticas de homicidios dolosos. Pero que los ediles hayan actuado por un ligero espíritu navideño, sin cuestionar nada, sin pedir al menos una explicación mínima en dicha sesión para saber qué votaban o por qué se decantaban —ya fuera por el mando único o por la coordinación policial— resulta lamentable.
No, votaron a mano alzada la aprobación del acuerdo de ambos para el mismo municipio.
Queda también la posibilidad de que lo hayan hecho después de la acalambrada que les dieron, y habrán sentido, al hacer público el déficit de policías por municipio, que no les quedó de otra ya con la bota en el pescuezo. Si de lo que se trata con la coordinación es fortalecer la seguridad de todos, ¿qué necesidad de exhibir la fragilidad, de por sí ya conocida, de los gobiernos municipales? ¿Quién decidió usar, con el aval del Consejo Estatal de Seguridad y de su presidente David Monreal, un “primero los regaño, después que voten”?
Con esa lógica, los convenios seguirán amolados, y más aún los ayuntamientos y sus autoridades.
Por Manuel Eduardo Flores Sonduk, secretario ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública y secretario técnico del Consejo Estatal de Seguridad Pública, nos enteramos del bajo número de policías, mientras el pleno, asistentes y organizadores escuchaban ante la molestia —cuentan quienes lo observaron— del general Arturo Medina Mayoral, secretario de Seguridad, por exhibir esos números.
Durante el desarrollo de la décima primera sesión ordinaria del Consejo Estatal de Seguridad Pública, quien quiso pudo saber lo que ahí pasaba, ya sea por los medios invitados —que no todos—, blogueros o instituciones; al día siguiente, los medios de comunicación dejaron constancia de lo ocurrido. Hoy todavía corren videos en las redes para quien guste informarse o informar, porque si bien gente de buena fe escucha, gente de mala fe y perjudiciales intenciones también.
Qué gusto y tranquilidad habrá sentido el presidente de Villanueva, que ya no siente lo duro sino lo tupido, cuando se hizo público que le faltan 29 policías; o el de Río Grande, 14; Villa de Cos, 35; Sombrerete, 14; Valparaíso, 27; Tlaltenango, 11; Fresnillo, 294; Zacatecas capital, 75; la tan segura Villa García, 32; la no menos Pánfilo Natera, 24; Ojocaliente, 59; Loreto, 63; Pinos, 116; o Guadalupe con 192. Y así sigue el rosario de debilidades en el estado de fuerza en casi la totalidad de los municipios.
Por si la desgracia fuera poca en cuanto al número de policías faltantes en los municipios, Manuel Eduardo Flores Sonduk se encargó también de dejarnos claro: Calera con 35 elementos, Fresnillo 58, Enrique Estrada 13, Guadalupe 179, Morelos 9, Vetagrande 3, Zacatecas 193; ello solo en la región Centro, para sumar un déficit de 688 elementos policiacos. En las restantes seis regiones en que el Secretariado tiene dividido el estado, las cosas no son mejores.

Pero no lo tomemos tan a pecho. Desplacémonos en nuestra vida cotidiana encomendándonos a Dios, diría David Monreal, o a la sabiduría popular: “el que nada sabe, nada teme”.
Para documentar nuestro optimismo, diría Monsiváis, “con los Ayuntamientos una coordinación de tal manera que se procure hacer reclutamiento de nuevos ingresos en los bachilleratos, en las universidades; seguimos con la campaña de reclutamiento estatal”, diría también Sonduk.
Una inquietud: si al estado de fuerza municipal y sus precariedades le dan un carácter tan público, exponiendo las debilidades institucionales de los ayuntamientos para dar seguridad y cumplir con sus gobernados, ¿por qué igualmente no le dan el carácter público y transparente, por ejemplo, al contenido del fideicomiso del Segundo Piso, en proceso —creemos— de finiquito? O a los contratos para la obra civil, es decir, el edificio y anexos del nuevo C5 en el cerro de San Simón, con eso de que en el radio pasillo gubernamental se dice u opina que el contrato de la construcción se adjudicó de forma directa y en “infinitum” a un pariente de la ex secretaria de Administración. O a las obras de electrificación, de las cuales el radio pasillo —que en muchas ocasiones es más confiable que los boletines y las declaraciones— nos cuenta que tuvieron retrasos e inconvenientes por el exceso en el porcentaje del diezmo.
Lo ejercido para el platabus y lo que queda por ejercer.
Digo, porque si exhibir, encuerar y publicitar las debilidades de la zona más frágil de contención de los generadores de violencia, y en consecuencia con mayor riesgo para sus habitantes, es fácil; ser transparentes y oficiosos en lo demás les resulta aún más fácil y menos dañino para los zacatecanos.
Ahora, que si de lo que se trata es de cuidar qué beneficios o quién se beneficia de los dineros públicos, y mandar señales —vaya usted a saber a quién o quiénes— de esa gente que cada vez es más sofisticada para hacer sentir su presencia o dominio, según ha expresado David Monreal…
Pero regresemos a los famosísimos —por desconocidos— convenios de Mando Único o de Coordinación Policial, cito el acta de la décima primera Sesión Ordinaria del Consejo Estatal de Seguridad Pública.
“XI. SE INFORMO A LA PLENARIA, QUE LA COMISION ESPECIAL DE HOMOLOGACION DEL MARCO NORMATIVO QUE PRESIDE EL DR. OSCAR JAVIER RODRIGUEZ AGUIRRE, PRESIDENTE DEL CONSEJO DE CONSULTA Y PARTICIPACION CIUDADANA, CULMINARON EL PROYECTO DEL ACUERDO, PARA LA IMPLEMENTACIÓN DEL MANDO ÚNICO Y MANDO COORDINADO POLICIAL EN LOS MUNICIPIOS DEL ESTADO DE ZACATECAS, DE CONFORMIDAD CON LAS CARACTERÍSTICAS Y CONDICIONES ESPECÍFICAS DE CADA UNO, Y CON ESTRICTO APEGO A LOS PRINCIPIOS Y OBJETIVOS DEL SISTEMA NACIONAL DE SEGURIDAD PÚBLICA; POR LO QUE.DE CONFORMIDAD CON EL ARTÍCULO 23 DE LA LEY DEL SISTEMA ESTATAL DE SEGURIDAD PÚBLICA DEL ESTADO, CON OPORTUNIDAD SE HIZO LLEGAR A LOS CONSEJEROS DE ESTE COLEGIADO, DICHO PROYECTO. (Las negritas son de este escribiente)
ASI MISMO SE SOLICITÓ LA ANUENCIA DEL SEÑOR GOBERNADOR Y PRESIDENTE DE ESA PLENARIA, PARA CONSULTAR SI SE AUTORIZO EL ACUERDO, POR EL QUE SE APRUEBE LA IMPLEMENTACIÓN DEL MANDO ÚNICO Y MANDO COORDINADO POLICIAL EN LOS MUNICIPIOS DEL ESTADO DE ZACATECAS.
XII. EL SEÑOR GOBERNADOR EN SU CALIDAD DE PRESIDENTE DE LA MISMA, PUSO A CONSIDERACIÓN LA APROBACIÓN O AJUSTE DEL ACUERDO, PARA LA IMPLEMENTACIÓN DEL MANDO ÚNICO Y MANDO COORDINADO POLICIAL EN LOS MUNICIPIOS DEL ESTADO DE ZACATECAS.
XIII. EL DR. MANUEL EDUARDO FLORES SONDUK, SECRETARIO EJECUTIVO DEL SISTEMA ESTATAL DE SEGURIDAD PÚBLICA INFORMÓ QUE POR UNANIMIDAD CON SU VOTO FUE APROBADO EL ACUERDO, PARA LA IMPLEMENTACIÓN DEL MANDO ÚNICO Y MANDO COORDINADO POLICIAL EN LOS MUNICIPIOS DEL ESTADO DE ZACATECAS, DE CONFORMIDAD CON LAS CARACTERÍSTICAS Y CONDICIONES ESPECÍFICAS DE CADA UNO, Y CON ESTRICTO APEGO A LOS PRINCIPIOS Y OBJETIVOS DEL SISTEMA NACIONAL DE SEGURIDAD PÚBLICA”.
Llama la atención que David Monreal Ávila diera la anuencia para consultar si se autorizó el acuerdo, aunque debiera decir los acuerdos, en tanto son dos situaciones diferentes.
Llama más la atención cuando, en el mismo Consejo, se expuso que “de conformidad con el artículo 23 de la Ley del Sistema Estatal de Seguridad Pública del Estado, con oportunidad se hizo llegar a los consejeros de este colegiado dicho proyecto”.
Con base en lo anterior, los proyectos de acuerdo de Mando Único y Coordinación Policial solo fueron conocidos —si los leyeron— por los presidentes municipales de Guadalupe, Nochistlán, Tlaltenango de Sánchez Román, Valparaíso, Sombrerete, Loreto y Concepción del Oro; el resto de los presidentes en el pleno, no.
Para qué pedir el voto en pleno y no solo a los miembros del Consejo, si solo ellos sabían de lo que se trataba. ¿Descuido de quienes acompañan en esa tarea a David? ¿Ineficacia, o necesidad de una buena imagen en los medios ante su deteriorada imagen y la de quienes le acompañan, más allá de las estadísticas?
Y los miembros del Consejo, que trabajan y cobran en la cancha de David, ¿no se dieron cuenta de ese detalle o son de obediencia ciega y descuidada? Y todavía quedan algunos meses con esa dinámica de trabajo.
Claro: vale más exhibir a los alcaldes y ganar nota que trabajar a mano abierta y con verdad.
Los convenios se harán o ajustarán “DE CONFORMIDAD CON LAS CARACTERÍSTICAS Y CONDICIONES ESPECÍFICAS DE CADA UNO”. ¿Se fijaron en ello —si es que los revisaron— en que el contenido fuera acorde o útil para los 58 municipios de distintas condiciones y regiones? ¿O también se prestaron a llevar a sus pares a una votación inútil?
Aclaremos: no es lo mismo, ni son sinónimos, Convenio de Mando Único que Convenio de Coordinación Policial. Jurídica y operativamente no son lo mismo, porque implica quién manda, quién ejecuta y quién responde.
El Mando Único es un mando centralizado, con pérdida de autonomía de la policía municipal, recayendo principalmente la responsabilidad operativa en la administración estatal. Se materializa mediante un convenio administrativo, con el aval de los cabildos y el Congreso, conservando el municipio funciones administrativas menores, como nómina e infraestructura, aunque no en todos los casos.
Básicamente, se pone en funcionamiento —porque el convenio es siempre temporal, nunca permanente— cuando se dan casos de debilidad institucional, infiltración criminal o incapacidad técnica o financiera a nivel municipal. Busca uniformar protocolos, capacitación y estrategia.
La Coordinación Policial es un esquema de colaboración sin que los municipios cedan el mando. Se coordinan operativos, inteligencia y patrullaje. Cada nivel de gobierno responde por sus policías. Es más consistente con el artículo 115 constitucional. Se usa en municipios con policías funcionales, en contextos donde se busca un equilibrio entre cooperación y autonomía.
El Mando Único se puede describir como una decisión política con impacto constitucional, pero disfrazada de técnica; mientras que la coordinación policial es menos espectacular, pero más compatible con el federalismo. Hay que tener cuidado con las letras chiquitas, porque muchos gobiernos llaman coordinación a lo que, en la práctica, quieren establecer como subordinación.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación, en su época antes del acordeón, nunca validó un Mando Único absoluto como política general; toleró esquemas excepcionales y temporales. ¿En el caso de Zacatecas, cuáles serán las causas de excepción de cada municipio y la temporalidad que justifiquen el convenio? No todos son iguales.
En síntesis, la Suprema Corte, antes del acordeón, estableció que un estado sólo puede asumir el mando municipal cuando: hay riesgo grave al orden público, está debidamente justificado, es temporal, no es por ocurrencia política sino que está debidamente fundado y motivado, y existe la posibilidad real de devolución del mando. Si no se cumplen estas condiciones, es, simplemente, invasión de competencias.
De Salida
UNO. Después de la Pifia en el Pleno del Consejo Estatal de Seguridad, si de verdad se quiere lograr lo ahí votado tendrán que trabajar arduamente con su cabildo la aprobación o no de lo que a cada uno convenga y con las condiciones que los favorezca, de no ser adelante lo sucedido con la votación a mano alzada no dejará de haber sido un espectáculo encabezado por David Monreal y sus acompañantes los que son parte de su gabinete y que cobran en él y que una vez más lo hace ver mal. Como sea se ganaron su nota de 8 dirán.
Mucho teatro para tan poca consistencia. Lo hace quedar como un tonto, pero ellos nos enseñan que en el cuidado de su jefe ello lo son más.
DOS. Trump y Maduro son la caja china, involuntaria, siempre llena de expertos y bandos de ocasión, que nos hizo olvidarnos incluso del accidente ferroviario y los temas del estado.
TRES. Ya en el 2012, en el sexenio de Miguel Alonso Reyes, hubo un intento de Mando Único en Zacatecas; a lo más que llegó fue a la conformación de la actual Metropol. A ver si logran más, aunque sea para presumir que hicieron algo mejor, con el guiño de González de Función Pública cargando cartulinas.
Sobre la Firma
Columnista con experiencia pública y mirada crítica.
pablorafael1966@gmail.com
BIO completa

