Jerez, Zac.- El Departamento de Desarrollo Agropecuario y la Junta Local de Sanidad Vegetal de Jerez recolectaron cítricos para combatir la mosca de la fruta, beneficiando al DIF Municipal y diversas instituciones educativas. Esta iniciativa garantiza el estatus de zona libre de plagas y fomenta el aprovechamiento productivo del fruto en favor de la economía y formación académica de la población jerezana.
Bajo la dirección de Rolando Ruiz Vázquez, titular de Desarrollo Agropecuario, este esfuerzo conjunto representa un pilar en la estrategia de control fitosanitario del municipio. La recolección de naranja agria y otros cítricos no sólo cumple con la función preventiva de evitar la propagación de la plaga, sino que se integra a un modelo de economía circular donde el producto es entregado al Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia. Esta colaboración institucional asegura que los frutos lleguen de manera gratuita a las personas que más lo requieren, transformando una medida de sanidad en un apoyo social directo para la comunidad.
La capacitación técnica ha sido otro componente fundamental de este programa. En las instalaciones del Instituto Tecnológico Superior de Jerez se impartió un curso especializado en la industrialización de la naranja agria, donde amas de casa, productores de dulces y público en general adquirieron habilidades prácticas. Los asistentes se instruyeron en técnicas de confitado y en los procesos adecuados para la extracción de néctar, herramientas que permiten dar valor agregado a la materia prima y generar alternativas de emprendimiento local.
El alcance de este proyecto trasciende las fronteras municipales al involucrar activamente al sector académico regional. A través de la donación de naranja agria, el Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario 306 de la comunidad de Río Florido, en Fresnillo, así como el CBTA del municipio de Villanueva, han integrado estos insumos en sus prácticas de elaboración de mermeladas. Estas acciones permiten que los alumnos pongan en práctica los conocimientos teóricos adquiridos en el aula, fortaleciendo significativamente su formación profesional y técnica mediante el contacto real con procesos de transformación alimentaria.
Este programa integral ratifica el compromiso de Jerez por mantenerse como una región libre de la mosca de la fruta, una condición esencial para la competitividad del campo. Al mismo tiempo, la estrategia demuestra que la coordinación entre autoridades y sociedad civil permite convertir los retos sanitarios en beneficios económicos, educativos y alimentarios que impactan positivamente en la calidad de vida de las familias jerezanas.
LNY | Redacción

