Ciudad de México.- El Pleno del Senado de la República de México aprobó la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica, una pieza legislativa clave enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. La senadora Verónica Díaz defendió la reforma como un motor de bienestar social y desarrollo económico, diseñada para reducir las brechas de desigualdad y fortalecer los servicios básicos en los municipios mediante la movilización de inversión pública dirigida a sectores estratégicos.
La normativa, avalada por una mayoría de 84 votos a favor frente a 28 en contra, introduce cambios estructurales en el modelo de ejecución de obra pública. El eje central de la ley es la creación de Vehículos de Propósito Específico, coordinados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), que permitirán articular la participación de los sectores privado y social. Sin embargo, el punto de mayor fricción radica en la facultad otorgada a las dependencias para iniciar procesos de contratación sin contar con suficiencia presupuestaria previa, bastando para ello una autorización administrativa de Hacienda.
Esta flexibilidad operativa ha sido recibida con severas advertencias por parte de la oposición, que identifica riesgos de opacidad y desequilibrio fiscal. Desde las bancadas del PRI y el PAN se denuncia que el uso de estos instrumentos financieros podría ocultar el nivel real de endeudamiento del Estado. El argumento central de los críticos es que las obligaciones derivadas de estos proyectos podrían registrarse únicamente como pasivos contingentes, lo que diluiría la transparencia de las cuentas públicas y trasladaría el coste financiero a futuras administraciones sin un reflejo nítido en los indicadores de deuda.
LNY | Redacción

