Zacatecas, Zac.- La Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas concluyó, mediante dictámenes periciales especializados, que la volcadura de la camioneta del equipo de logística de la senadora Geovanna Bañuelos fue un accidente automovilístico imprudencial y no un atentado, como planteó inicialmente la legisladora. El hecho ocurrió el viernes 7 de agosto en la carretera federal 23, a la altura de Tlaltenango de Sánchez Román, tramo que conecta a Zacatecas con Jalisco y Durango.
En el vehículo, una Chevrolet Suburban blanca, viajaban tres personas: el exdiputado Xerardo Ramírez Muñoz, quien conducía la unidad, y dos mujeres cuya identidad fue reservada por las autoridades. El fiscal general Cristian Paul Camacho Osnaya precisó que, pese a que circuló una versión sobre seis ocupantes, los reportes oficiales confirman solo tres integrantes del equipo y descartan que la senadora Bañuelos se encontrara en la unidad al momento del percance.
Los peritajes en materia de tránsito terrestre y criminalística de campo determinaron que la dinámica del hecho involucró a un solo vehículo. Según la declaración del conductor y las entrevistas realizadas a policías viales y municipales que atendieron el incidente, una motocicleta Italika invadió el carril de la Suburban con maniobras en zigzag, lo que obligó al conductor a salirse del camino y provocó la volcadura. Sin embargo, los peritajes mecánicos no encontraron huellas de colisión, fricción ni transferencia de pintura que indiquen contacto físico entre los vehículos, y la motocicleta señalada no ha sido localizada.
En el terreno procedimental, Camacho Osnaya explicó que la Fiscalía abrió de oficio una carpeta de investigación bajo la figura de noticia criminal, a partir de las declaraciones públicas de la senadora sobre un posible ataque, pese a que hasta el lunes posterior a los hechos no existía denuncia formal ni ante la instancia estatal ni ante la Fiscalía General de la República.
La intervención inmediata buscó preservar indicios en una vía de tránsito constante, donde podrían perderse con el tiempo. La Guardia Nacional, por su parte, no elaboró parte informativo ni puesta a disposición inicial, al considerar en el lugar de los hechos que no se trataba de un evento delictivo, postura coincidente con la de la Fiscalía.
El caso ha derivado en una evidente tensión política en Zacatecas. Bañuelos, aspirante a la gubernatura del estado, pidió la intervención de la Fiscalía General de la República, la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana para investigar el episodio como atentado.
El gobernador David Monreal Ávila cuestionó públicamente esa versión, calificó los señalamientos de la legisladora como una búsqueda de protagonismo político y sugirió la posibilidad de un autoatentado fabricado, antes de que existiera una resolución oficial. Ante estas posturas encontradas, la Fiscalía sostuvo que toda la información recabada y los dictámenes concluyentes están a disposición de las autoridades federales si la legisladora decide formalizar su denuncia ante la FGR, dado que el hecho ocurrió en un tramo de jurisdicción federal. Las autoridades de salud reportaron que los involucrados no sufrieron lesiones que pusieran en riesgo su vida ni se registraron decesos.
LNY | Redacción

