SAÚL MONREAL ÁVILA
En tiempos en los que el debate público suele concentrarse en la confrontación política, resulta alentador que existan instituciones dedicadas a reconocer el mérito, el estudio y la aportación de quienes han hecho del derecho una herramienta para fortalecer la justicia y las instituciones. Ese fue precisamente el espíritu del encuentro celebrado el viernes 10 de julio por la Federación Iberoamericana de Abogados, organismo que reunió en el Senado a destacados representantes del ámbito jurídico para reconocer la trayectoria y el compromiso de magistradas, magistrados, docentes, abogadas, abogados y legisladores de todo el país, que, desde distintos espacios, contribuyen al fortalecimiento del Estado de derecho.
La labor que realiza esta Federación trasciende la entrega de reconocimientos, a lo largo de los años ha impulsado el intercambio académico, la actualización permanente de los profesionales del derecho, la promoción de la cultura jurídica y el diálogo entre especialistas de distintos países iberoamericanos. Su trabajo fortalece los vínculos entre quienes comparten la convicción de que la justicia no puede entenderse sin preparación constante, ética profesional y un profundo compromiso con la sociedad.
Reconocer a quienes han dedicado su vida al estudio y la práctica del derecho es también reconocer el valor de una profesión cuya responsabilidad incide directamente en la vida de millones de personas. Detrás de cada magistrado, de cada docente universitario, de cada abogado litigante o servidor público, existen años de formación, disciplina, investigación y servicio.
En lo personal, recibir el reconocimiento como Legislador del Año representa un honor que agradezco con toda humildad y más que una distinción individual, lo entendemos como un compromiso renovado con la responsabilidad que los ciudadanos nos han conferido. Ningún reconocimiento tiene verdadero sentido si no se traduce en una mayor obligación de servir, escuchar y legislar con responsabilidad.
Como abogado de formación, profesor universitario y legislador, estoy convencido de que las mejores leyes nacen del estudio serio, del análisis técnico y del conocimiento de la realidad social. Este reconocimiento también constituye un estímulo para redoblar esfuerzos, nos recuerda que siempre existe la posibilidad de hacer mejor las cosas, de perfeccionar nuestro trabajo legislativo y de seguir construyendo un marco jurídico que responda a las necesidades de las y los mexicanos, privilegiando la justicia, la igualdad y la protección de los derechos fundamentales.
Va nuestro reconocimiento y gratitud a la Federación Iberoamericana de Abogados por impulsar estos espacios de encuentro y reflexión jurídica, así como por valorar el esfuerzo de quienes diariamente contribuyen al fortalecimiento de nuestras instituciones, por fortalecer la cultura de la legalidad y reafirmar que el conocimiento jurídico sigue siendo uno de los pilares indispensables para consolidar sociedades más libres, más justas y más democráticas.
Recibimos esta distinción con gratitud, pero sobre todo con la convicción y el compromiso de seguir estudiando, preparándonos y trabajando para que cada iniciativa, cada reforma y cada decisión legislativa esté guiada por los principios de justicia, legalidad y bienestar social que inspiran el ejercicio del derecho al servicio de México.
Sobre la Firma
Senador, académico, fundador de Morena, fresnillense.
saul.monreal@senado.gob.mx
BIO completa


