Zacatecas, Zac.- El Comisariado Ejidal de El Potrero, en Jiménez del Teul, presentó una queja formal ante la Procuraduría Agraria federal contra el delegado estatal Francisco Pérez Compean. Los denunciantes acusan al funcionario de extralimitación de funciones, presiones indebidas y proselitismo político para imponer el proyecto de la presa Milpillas, vulnerando la autonomía de las comunidades agrarias.
El conflicto se remonta a finales de 2025, cuando Pérez Compean realizó actos ajenos a sus atribuciones, como la entrega de mobiliario escolar, interpretados por los ejidatarios como un despliegue de activismo político anticipado. La tensión se agudizó tras la incursión del funcionario en domicilios particulares de las autoridades ejidales para exigir asambleas sobre la construcción de la presa Milpillas, pese al rechazo previo de la comunidad basado en estudios técnicos y en su derecho a la libre determinación.
Según el documento remitido al procurador nacional, Víctor Suárez Carrera, Pérez Compean empleó un lenguaje intimidatorio al descalificar los acuerdos internos del ejido y condicionar la atención institucional futura si persistía la negativa al proyecto hídrico. Los afectados sostienen que el funcionario actúa en favor de intereses privados y de la familia Monreal, transformando la misión de la Procuraduría Agraria —que debe proteger los derechos campesinos— en una entidad promotora de infraestructura hidráulica.
La comunidad de El Potrero ha solicitado formalmente el inicio de un procedimiento administrativo y la destitución del delegado estatal. La queja subraya que estas tácticas de presión no son hechos aislados, sino un patrón de conducta en diversos núcleos agrarios de la región para forzar la aceptación de la obra. El caso evidencia una profunda crisis de confianza en la gestión de recursos naturales en Zacatecas y una confrontación abierta entre el Estado y las organizaciones agrarias que defienden su autonomía territorial.
LNY | Redacción

