TANIA LIBERTAD SÁNCHEZ ROMERO
La Nueva Escuela Mexicana (NEM) se concibe como un proyecto educativo de transformación profunda que coloca en el centro a la persona, la justicia social y la formación integral del estudiantado.
En este marco, el nivel medio superior adquiere una relevancia estratégica, ya que representa el punto de articulación entre la educación básica y la superior, así como el espacio donde las y los jóvenes consolidan su identidad, su conciencia social y su proyecto de vida.
El anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la ampliación de la oferta educativa en este nivel responde a la necesidad histórica de garantizar el derecho efectivo a la educación, no solo mediante la creación de nuevos espacios, sino también a través del fortalecimiento de los bachilleratos que ya existen.
Desde una perspectiva pedagógica, la NEM retoma principios que Paulo Freire defendía al señalar que la educación debe ser un acto de libertad y conciencia crítica, capaz de transformar la realidad social y no solo de reproducirla (Freire, 1970).
En el bachillerato, esto se traduce en una formación que no se limite a contenidos académicos, sino que fomente la participación, el compromiso comunitario y la construcción de ciudadanía.
Asimismo, el enfoque humanista de la NEM coincide con la visión de Jacques Delors, quien afirmó que la educación debe sostenerse en cuatro pilares: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser (Delors, 1996).
Estos principios encuentran en el nivel medio superior un espacio privilegiado para su concreción.
El fortalecimiento de los bachilleratos existentes debe entenderse como un proceso paralelo y complementario a la creación de nuevas instituciones.
John Dewey sostenía que la educación solo cobra sentido cuando se vincula con la experiencia y las problemáticas reales de la comunidad (Dewey, 1938).
Por ello, no basta con ampliar la cobertura; es indispensable mejorar las condiciones de infraestructura, la formación docente, la actualización curricular y el acompañamiento socioemocional del estudiantado.
Asimismo, David Ausubel subrayaba que el aprendizaje significativo ocurre cuando los nuevos conocimientos se relacionan con los saberes previos del alumno (Ausubel, 1968).
Esto implica que los bachilleratos deben fortalecerse pedagógicamente para responder a la diversidad cultural, social y regional del país.
En este sentido, la oferta educativa que impulsa la NEM se fortalece verdaderamente cuando la expansión del sistema se acompaña de una consolidación de las instituciones existentes. Solo así el nivel medio superior podrá cumplir su función de formar jóvenes críticos, solidarios y comprometidos con el desarrollo social de México.
Sobre la Firma
Médica y académica, actualmente dirige la Unidad Académica Preparatoria de la UAZ
BIO Completa


