Ciudad de México.- Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde ratificaron este miércoles en la Ciudad de México una coalición estratégica para los comicios intermedios de 2027. El acuerdo, orientado a respaldar la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum, busca renovar la Cámara de Diputados y 17 gubernaturas, pese a las discrepancias internas por la reducción del financiamiento público.
La formalización de este bloque da continuidad a la estructura política que, desde 2018, ha permitido al oficialismo consolidar mayorías legislativas y elevar los programas sociales a rango constitucional. Durante el acto, Luisa María Alcalde, presidenta de Morena, subrayó que la unidad es la prioridad para garantizar la estabilidad institucional y descartó cualquier fractura que la oposición pudiera capitalizar. Sin embargo, la cohesión exhibida en el discurso enfrenta desafíos inmediatos en el ámbito legislativo y regional.
El punto de mayor fricción reside en la propuesta de reforma electoral que impulsa el Ejecutivo. Tanto el Partido del Trabajo (PT) como el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) mantienen reservas críticas ante la posible disminución de recursos públicos y la redefinición de las diputaciones plurinominales, elementos clave para la supervivencia financiera y política de los partidos minoritarios. Karen Castrejón, dirigente del PVEM, admitió la existencia de estas diferencias, aunque confió en que el diálogo permanente evitará riesgos para la gobernabilidad de la coalición.
La proyección de la alianza pretende extenderse hasta la elección presidencial de 2030, según adelantó Alberto Anaya, líder del PT. No obstante, esta voluntad de largo plazo contrasta con conflictos territoriales específicos. En Oaxaca, el legislador Benjamín Robles mantiene una ruptura abierta con el gobernador morenista Salomón Jara, lo que evidencia que la sintonía federal no siempre se traduce en armonía local.
El evento concluyó con un control estricto de la comunicación; los dirigentes evitaron las preguntas de la prensa tras la lectura del documento. El texto final establece que los intereses particulares de cada formación quedarán supeditados al proyecto nacional, mientras se inician las mesas técnicas para definir candidaturas bajo criterios de paridad de género y competitividad.
LNY | Redacción

