CLAUDIA G. VALDÉS DÍAZ
La contienda por la presidencia municipal de Zacatecas entra en 2026 sin un actor capaz de apropiarse del escenario. La encuesta de Data Polls MX, levantada entre el 16 y el 20 de enero, muestra un electorado fragmentado, con altos niveles de indecisión y ventajas que existen, pero no pesan lo suficiente como para cerrar la competencia.
En ese terreno inestable, el PAN y su principal figura, Raymundo Moreno Romero, emergen como el bloque con mayor claridad interna frente a una oposición numéricamente fuerte, pero aún dispersa.
El estudio se basa en mil 200 encuestas telefónicas automatizadas, aplicadas a ciudadanos mayores de 18 años residentes en el municipio de Zacatecas. La muestra fue distribuida de manera aleatoria por código postal y ajustada mediante un proceso de post-estratificación que pondera sexo, edad, escolaridad y tamaño poblacional según el último censo público.
Con un margen de error de ±3.5% y un nivel de confianza del 95%, los resultados deben leerse como estimaciones del clima electoral y no como conteos definitivos.
En la medición de intención de voto por partido, Morena encabeza con 26.9%, seguido por el PAN con 22.3%. La diferencia entre ambos es de 4.6 puntos porcentuales, una brecha que coloca a Morena al frente, pero que se mueve en una zona cercana al margen de error.
Más determinante que esa distancia es el tamaño del bloque de ciudadanos que aún no decide su voto: 24.8%. Ese segmento supera individualmente al PAN y prácticamente iguala a Morena, convirtiéndose en el actor silencioso más influyente del escenario.
Movimiento Ciudadano se posiciona como una tercera fuerza con 17.7%, confirmando que el electorado de la capital no está ordenado únicamente en torno a dos polos. El PRI, con 8.3%, queda rezagado y con un peso claramente menor en la disputa central.
El mapa partidario, así planteado, no describe una carrera definida, sino un sistema abierto donde la redistribución de indecisos puede alterar el orden actual.
Cuando el foco se traslada a las internas, las diferencias entre partidos se vuelven más nítidas. En el PAN, Raymundo Moreno concentra 35.4% de las preferencias entre quienes se identifican con el partido o lo consideran opción de voto. Guadalupe Flores registra 18.2%. La distancia es amplia, pero el dato estructural es otro: 53.6% aún no define candidato.
Aun así, Moreno no sólo duplica a su competidora directa, sino que acumula la mayor parte del voto ya decidido, lo que lo convierte en el referente más claro del panismo local.
Morena, en cambio, exhibe una competencia interna fragmentada. Santos González lidera con 23.2%, seguido muy de cerca por Rodrigo Reyes con 20.1% y Ruth Calderón con 19.3%. Belén Gutiérrez alcanza 15.3% y Mariano Casas 7.2%.
El nivel de indecisión interna es de 14.9%, sensiblemente menor que en el PAN, pero la dispersión entre cinco aspirantes diluye cualquier liderazgo dominante. El primer lugar existe, pero no se traduce en una ventaja sólida ni incontestable.
Esta diferencia entre ambos partidos introduce una tensión central. Morena lidera la intención de voto por marca, pero no logra concentrar su apoyo en una figura interna clara. El PAN aparece segundo en la medición general, pero con un candidato que ya ocupa el centro de gravedad de su espacio. La política de marcas y la política de nombres avanzan, aquí, a ritmos distintos.
Movimiento Ciudadano enfrenta una indefinición aún mayor. Juan del Real obtiene 29.4% y Ana María Romo 20.3%, pero más de la mitad del electorado potencial del partido, 50.3%, no se inclina por ninguno. El liderazgo es incipiente y depende de una definición previa que todavía no ocurre.
Desde el punto de vista metodológico, los datos requieren cautela adicional por el uso de encuestas telefónicas automatizadas, un instrumento que suele subrepresentar a sectores sin acceso estable a telefonía o renuentes a responder llamadas de este tipo. Ese sesgo no invalida los resultados, pero limita la lectura de diferencias pequeñas, especialmente en las internas con brechas reducidas.
El escenario que emerge es el de una elección sin dueño. Morena llega primero, pero con una ventaja frágil y una interna atomizada. El PAN llega segundo, pero con mayor orden interno y un nombre que ya concentra expectativas.
Si el proceso avanzara hoy, la comparación final no sería sólo entre partidos, sino entre dos figuras con trayectorias distintas: Raymundo Moreno, que domina su espacio antes de la campaña, y Santos González, que encabeza una interna competitiva sin despegarse del resto. En ese contraste, más que en los porcentajes actuales, se juega el desenlace de Zacatecas capital.
Sobre la Firma
Periodista especializada en política y seguridad ciudadana.
claudia.valdesdiaz@gmail.com
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