viernes, enero 23, 2026
HomeOpiniónAdriana González VeynaRespeto y dignidad que no depende de cámaras

Respeto y dignidad que no depende de cámaras

ADRIANA GONZÁLEZ VEYNA

Unos barren para la cámara.
Otros barren para que vivamos mejor.
Adivina quiénes son las hormiguitas de verdad.

En Zacatecas opinamos —y debatimos— sobre política, educación, presupuestos y universidades. Discutimos el rumbo del estado, señalamos errores y exigimos resultados. Pero pocas veces volteamos a ver a quienes, todos los días y sin reflectores, sostienen algo tan básico como la limpieza, la salud y la dignidad de nuestras calles.

Hablo de los recolectores de basura y del personal de barrido, mejor conocidos como las hormiguitas. Mujeres y hombres que trabajan desde temprano, cuando la ciudad aún duerme, y que continúan su labor sin importar si llueve, si el viento arrecia o si el sol cae con fuerza. Ellos no suspenden labores por el clima ni por la indiferencia; simplemente cumplen.

Gracias a su trabajo diario, Zacatecas amanece limpia. Se reducen riesgos sanitarios, se mantiene el orden urbano y se proyecta una mejor imagen de nuestra ciudad. Sin embargo, su esfuerzo suele darse por sentado, como si la limpieza ocurriera sola y no fuera resultado de jornadas largas, esfuerzo físico y compromiso constante.

Mientras ellos trabajan, otros aparecen solo cuando hay cámaras: recorren calles, graban videos y simulan “ayudar”, como si la imagen sustituyera al trabajo real. Esa autopromoción no limpia la ciudad; apenas maquilla la gestión, mientras quienes verdaderamente la sostienen siguen siendo invisibles.

Aquí no se trata solo de señalar a las autoridades: la sociedad también tiene responsabilidad. Fallamos cuando tiramos basura en la calle, cuando no respetamos su espacio de trabajo o cuando olvidamos que detrás de cada calle limpia hay personas que merecen salario digno, seguridad y respeto, no solo órdenes ni silencios.

El reconocimiento verdadero no se construye con fotografías ni aplausos ocasionales. Se construye con respeto cotidiano, condiciones justas y decisiones que valoren a quienes sostienen la ciudad. Zacatecas no se mantiene desde los escritorios ni desde las tribunas públicas: se sostiene desde las calles. Y mientras algunos buscan el ángulo perfecto, hay quienes, escoba en mano, mantienen viva nuestra ciudad todos los días. A ellos no se les debe visibilidad: se les debe dignidad.

Sobre la Firma

Periodista y abogada.
adrianagonzalezveyna@gmail.com
BIO COMPLETA

Últimas Noticias