lunes, enero 12, 2026
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Reflector | Zacatecas: el voto sin espejo

PABLO PEDROZA

“Se enamoraron de él, porque no lo conocían”.
Humberto Eco/ Baudolino

Regresemos un poco al momento previo a la designación de candidatos y elecciones a gobernador de Zacatecas. Usted votó porque conocía el proyecto para Zacatecas, por la ola lopezobradorista o por la forma en que fue vendido cada candidato.

Rumbo al final del sexenio, ¿es usted una ciudadana o ciudadano feliz y conforme con su decisión electoral de 2021? ¿Está conforme con la persona que eligió, hubiera preferido a otro o a ninguno?

Es conveniente traer estas reflexiones estando ya cerca de renovarse los gobiernos estatales, municipales, diputados federales y locales. Viene el momento en que nuestras decisiones individuales, unidas, deciden la llegada de unos pocos que tomarán las riendas de cómo se dirigirá este estado, que es el lugar primario de nuestra vida cotidiana y a partir del cual se define y se dirige nuestro futuro.

Apenas llegó David Monreal a encabezar la administración estatal, y a ejercer gobierno, se desató el muy adelantado proceso sucesorio, sobre todo en los personajes del ala morenista, para continuar en 2024 con los panistas, y hoy emecistas, priístas y perredistas.

Tiene razón en señalar lo que tienen en común esta multiplicación de personajes listos, o al menos dispuestos, a suceder: que la conversación pública se centra en las figuras y muy poco en Zacatecas. Los aspirantes del ala morenista podrían justificar que se encuentran en el segundo piso de una transformación, una que ha sido subsidiada sin lograr impactar en un proyecto sólido de desarrollo sostenible y sustentable para nuestro estado.

Uno se pregunta qué serían los gobiernos de esta transformación sin esos billones de pesos que, en parte, logran convertir en simpatías partidarias o en millones de militantes —se dice que llegarán a diez millones—, conformados en su inmensa mayoría por personas empadronadas en los programas sociales.

Sin embargo, eliminado ese subsidio que es su oxígeno político, ¿qué cree usted que son en esencia Morena, los gobiernos de la cuarta transformación y el monrealismo?

¿Qué condiciones ofrecen para el futuro de su familia, de sus hijas e hijos o de usted mismo, más allá de la fervorosa oferta de un programa social para paliar la falta de oportunidades en fuentes formales de trabajo? Programas que le permitan desarrollarse por sus capacidades, y no por la paternalidad del gobierno.

Que se están perdiendo cada vez más empleos formales es cierto; eso es lo que dicen los informes. Entonces, no se están dando condiciones para el futuro.

Ahí vienen, ya los veo, diciendo: “Antes estaba peor”. Pero como no se trata de batallar con talibanes, lo único que me queda por escribir es que son como una copia mal hecha de lo que criticaban.

Pero retomo la idea para que estemos atentos a los personajes que vienen. Atentos a quienes los promueven. Atentos a discernir si serán una continuidad —o un empeoramiento, si eso es posible— del gobierno de David; si se trata simplemente de otro “monrealismo” o si tiene personalidad propia, o si sólo aspira porque su futuro es la servidumbre.

Debemos observar si tiene un proyecto genuino para Zacatecas o si su proyecto se limita a los Programas del Bienestar. Necesitamos preguntarnos si posee el talento real, no inventado, para trabajar y conducir las líneas estratégicas de Educación, Economía y Campo. Y, fundamentalmente, si logrará la armonía y el consenso en lo que es básico y necesario. En resumen, estemos atentos a ser ciudadanos a tiempo completo, y no sólo para votar.

Atentos para que no nos vendan, nuevamente, a otro “muy inteligente”, y por equivocación se vuelva a votar por alguien que ni siquiera conocíamos, y que es más: ni siquiera escribió un libro.

En fin, lo de hoy es una simple llamada de atención —creo que necesaria— para que no nos fijemos sólo en los personajes, sino en lo que hablan y hacen explícito como útil para nuestro futuro colectivo, y no para el beneficio personal y de facción.

De Salida

UNO. Y mientras los aspirantes andan en pos del conocimiento ciudadano para poder ser, quien sí logró llamar la atención en lo que va de enero fue la periodista Verónica Trujillo. Sin estridencia discursiva, durante noviembre y diciembre, mediante entrevistas, enseñó la otra cara de quien desenvaina la lengua —a falta de pistola— para lanzar su crítica y visión de los personajes de la vida pública. Del “Deivis” y compañía, ni se diga. En tanto, la entrevistadora se mostró desnuda en sus caídas y ascensos, tanto familiares como personales.

DOS. En los días pasados, después de un sondeo que quizá llegó a la mayoría de sus 55 mil seguidores —según indica su perfil de Facebook— sobre un estudio fotográfico “para una tarea”, redefinió y definió su imagen para esta nueva etapa.

TRES. Sabiendo en qué momento está la expectativa hacia cualquier persona pública y el antimonrealismo, inició un fuerte despliegue publicitario —algunos dicen propagandístico— de ella y de su agencia de noticias.

En redes y en la comentocracia no pasó desapercibido el hecho de sustituir, con un espectacular suyo, otro que presumiblemente correspondía a Rodrigo Reyes (infieren unos) o a Rodrigo Román, el “RO” (infieren otros). Esta sustitución bien puede tomarse como un movimiento que dice: “Ya te vas, ya se van, y los voy borrando”.

Intencional o no, se dedicó a hacer su campaña, mientras los otros están obsesionados con candidaturas que aún no han logrado.

Sobre la Firma

Columnista con experiencia pública y mirada crítica.
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