Ciudad de México.- La senadora Geovanna Bañuelos, vicecoordinadora del Partido del Trabajo, presentó un punto de acuerdo para que la Secretaría de la Defensa Nacional amplíe sus programas de prevención, detección y atención de la salud mental del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional.
La legisladora por Zacatecas pidió además que la Secretaría de Salud, en coordinación con la Defensa y el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas, fortalezca los mecanismos de colaboración institucional. El objetivo es atender al personal militar, a sus derechohabientes y a sus familias. El documento fue inscrito en la Gaceta Parlamentaria.
Bañuelos puso énfasis en la identificación oportuna de factores de riesgo, la atención psicológica y psiquiátrica especializada y el acompañamiento continuo de quienes requieran intervención profesional. Sostuvo que proteger la salud mental del personal también fortalece a las instituciones y su capacidad para cumplir las responsabilidades que les asignan la Constitución y las leyes.
Como referencia, el planteamiento cita que entre septiembre de 2025 y agosto de 2026 fueron atendidos 159 mil 222 integrantes de las tres corporaciones en acciones de prevención, valoración y manejo de personal con riesgo suicida. También se atendió a miles de familiares, lo que, de acuerdo con la senadora, muestra que las consecuencias de estos padecimientos no se limitan a quien los vive, sino que alcanzan su entorno familiar y social. Para Bañuelos, la cifra no debe leerse solo como indicador del trabajo realizado, sino como oportunidad de mejorar las estrategias vigentes.
La legisladora recordó que la salud mental es una dimensión esencial del derecho a la salud. Señaló que quienes cumplen funciones de seguridad y defensa están expuestos a hechos estresantes, a altos niveles de exigencia física y emocional, a situaciones de riesgo, a responsabilidades operativas, a jornadas prolongadas y, en ciertos casos, a la separación de sus familias. Por ello, planteó que las instituciones cuenten con mecanismos para identificar oportunamente los factores de afectación y ofrecer alternativas de atención accesibles, profesionales y confidenciales.
Bañuelos subrayó que la prevención debe ocupar un lugar central en cualquier política pública del tema. Afirmó que no basta con tener servicios para quienes ya viven una crisis, y que es necesario construir entornos institucionales donde pedir apoyo psicológico o psiquiátrico no genere estigmatización. Concluyó que las familias del personal también deben tener acceso a orientación y atención cuando las circunstancias lo requieran.
LNY | Redacción

