PABLO PEDROZA
La frase acuñada por el ideólogo, político, priísta e historiador, Jesús Reyes Heroles, la forma es fondo, debiera ser tomada con toda seriedad y cuidado por los actores políticos que detentan hoy el poder. Desde Claudia Sheinbaum Pardo y gobernadores, hasta el presidente del municipio más pequeño del país, sin excluir a un sinnúmero de senadores y diputados del ámbito federal y estatal.
La razón es simple. La frase de Reyes Heroles alude a que modos, gestos, procedimientos y actitudes externas no son superficiales, sino constituyen la sustancia misma de las decisiones y de los actos políticos. Forma y fondo son premisa y resultado en la defensa firme de las ideas, guardando respeto absoluto por las formas institucionales.
Por eso llama la atención la ligereza del gobierno federal con las señales y formas que lanza al iniciar el proceso electoral del 2027 en donde se renovarán gubernaturas, Cámara de Diputados, congresos locales y ayuntamientos en 17 estados.
Por eso no deja de llamar la atención la presencia de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, el 10 de septiembre de 2026, para el inicio formal del Proceso Electoral Federal 2026-2027, representando al gobierno morenista.
La presencia de la funcionaria del gabinete de Claudia Sheinbaum se da después de una larga ausencia de enviados de este tipo en el Instituto Nacional Electoral para la ceremonia de arranque del proceso electoral.
El 31 de octubre de 1996 fue la última ocasión en que un representante del Poder Ejecutivo Federal, en específico de la Secretaría de Gobernación (la dependencia de mayor rango político del gabinete), estuvo presente en las instalaciones de la autoridad electoral. En esa fecha concluían las funciones de Emilio Chayffet Chemor como presidente del Consejo General del entonces IFE.
Ese mismo año, por una reforma electoral se desvinculó completamente la organización de los comicios del Poder Ejecutivo federal y de los estados otorgando total autonomía y la definitiva ausencia de este tipo de representación, pues la forma es fondo.
Cumplimos 30 años de ese hecho.
La sospecha, o el sospechosismo llamémosle para no molestar a ningún morenista, se da tras la aprobación de un acuerdo mayoritario del Consejo Electoral, que da facultades a consejos distritales de hacer válidas las boletas que no hayan sido dobladas para depositarlas en las urnas.
Lo que han autorizado no es menor. Para que nos demos una idea, una boleta electoral promedio en México mide 20×28 centímetros, muy similar a una hoja tamaño carta, mientras que la ranura promedio de una urna es de 12 centímetros de largo por 3 milímetros de ancho.
Obvio imposible que una boleta pase sin doblar para ser depositada en las urnas, por eso elección tras elección el ciudadano dobla la boleta, como es costumbre, para depositarla en la urna.
Porque debiera ahora establecerse un procedimiento para que las que no hayan sido dobladas se consideren un voto válido. Muy raro el asunto.
Y gran responsabilidad de ciudadanos funcionarios de casilla y representantes para evitar que esto resulte en un ejercicio antidemocrático del que esté pendiente, sino es que actuante, la Secretaría de Gobernación en el 2027.
En Zacatecas no nos quedamos atrás en nuestras formas barroco chichimecas, en ocasiones rupestres.
Al gobernador David Monreal se le ha ocurrido hacer esto que llamó la gira del adiós, una vez que Morena ratificó a la señora Verónica Díaz, con antifaz de monrealista, como coordinadora morenista en la entidad. Se da también una vez que el Partido Revolucionario Institucional nombró a Adolfo Fito Bonilla, coordinador de la Defensa de Zacatecas. ¿Casualidades?
Así que David que ni de casualidad habrá leído a Jesús Reyes Heroles, menos aún tendrá nociones de aquello de la forma es fondo. Él está ocupado en conjugar el verbo copuchear, de su intensa creación y en su gira del adiós.
Esta gira consiste en estar, principalmente, en los municipios que son cabecera de distritos locales, grandes todos ellos, y los llama “Foros de la Transformación”, como esos que ya había hecho y, podrían interpretarse como la necesidad de subirle la aceptación a la señora Díaz, tan de traje monrealista, ahora que no acaba de caer bien su nombramiento
Se sabe que en los foros habrá hartas despensas de esas que estuvo cargando Verónica Díaz, esposa de Luis Monreal hasta el 2021, año en que su cuñado llegó a la gubernatura. Diferentes tipos de estímulos para el respetable y, en algunos casos, hasta la rifa de un auto.
Así, los foros pintan más que ser una especie de informes regionales, todo un circo y reparto de cosas para ganar en el 27, el ánimo de los zacatecanos. Pero se siente van de subida y no son 4×4. Ojalá los actores partidarios y políticos, así como autoridades electorales, en especial las federales, estén atentos a ello.
Ya es público el calendario de por dónde andará David, sus muchachos y, quizás, la señora Díaz.
Dejar que el ladrón aproveche la ocasión o hacerse de la vista gorda es complicidad, y el que es cómplice no puede, después, quejarse.
Sobre la Firma
Columnista con experiencia pública y mirada crítica.
pablorafael1966@gmail.com
BIO completa


