JACOBO CRUZ
El aumento de la basura doméstica, agrícola e industrial, así como la contaminación de los cuerpos de agua, el suelo y el aire, es un problema que está afectando directamente a los mexicanos que viven en los sitios donde se concentran los desechos de una “sociedad moderna”, que promueve el consumo de mercancías con el afán de obtener ganancias que van a parar a los bolsillos de los dueños de las empresas a quienes no les importan las generaciones futuras.
El problema es el resultado de actividades industriales como la minería, la industria, el sector hidrocarburos, las prácticas agrícolas no sostenibles y el manejo inadecuado de residuos peligrosos y urbanos, provocando una reacción en cadena que altera la biodiversidad, contamina el agua, el suelo, el aire y los alimentos, además de hacer desagradables los sitios que rodean a las ciudades y poblaciones rurales.
Según datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), recabados en el diagnóstico del Programa Nacional de Remediación de Sitios Contaminados 2026-2030, en México, la dependencia reporta que más de 58.4 millones de personas viven cerca de zonas en las que el suelo y los cuerpos de agua están contaminados, provocando riesgo a la salud de niños y adultos mayores, principalmente.
La información de la Semarnat fue publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el pasado 18 de mayo, y detalla que de los 126 millones de habitantes en el país, el 46 por ciento, vive en municipios afectados por al menos un sitio contaminado con distintos tipos de sustancias. La dependencia federal detalló que la mayor parte corresponde a hidrocarburos con mil 119 sitios, seguidos por ácidos y bases con 55, metales y metaloides con 35, mezclas de contaminantes con 16, otros contaminantes no normados con 15, solventes orgánicos con 4, plaguicidas con 4 y bifenilos policlorados con 1.
También reveló que hasta diciembre de 2025, se han atendido mil 249 sitios contaminados, pero que 274 no cuentan con un programa de saneamiento aprobado, pese a que su contaminación ya fue confirmada. Estos sitios representan una superficie de 3.7 millones de metros cuadrados y un volumen contaminado de 10.7 millones de metros cúbicos.
En Zacatecas, la secretaría del Agua y Medio Ambiente (SAMA), advirtió que varios municipios del estado enfrentan riesgos por el manejo inadecuado de sus residuos sólidos y llamó a los ayuntamientos a atender de manera prioritaria la operación de sus rellenos sanitarios para evitar clausuras, sanciones y daños ambientales.
Uno de los casos más observados y críticos que preocupa no sólo a las autoridades, sino a los propios habitantes, es el de La Junta Intermunicipal para la Operación del Relleno Sanitario (Jioresa), organismo público descentralizado que administra la disposición y confinamiento de residuos sólidos urbanos de Zacatecas, Guadalupe, Morelos y Vetagrande, porque cada año se incendia y dado su volumen es muy difícil de sofocar por parte de las autoridades.
Según se dio a conocer, por parte de SAMA, la administración de Jioresa recibió una primera observación equivalente al 25 por ciento del proceso de clausura y advirtió que una segunda sanción elevaría el procedimiento al 50%, sin posibilidad de una tercera oportunidad antes del cierre definitivo. Y es que el aumento de la basura doméstica, agrícola e industrial en zonas habitacionales de la ciudad de Guadalupe, preocupa a la ciudadanía porque se ha convertido en un foco de infección y de proliferación de fauna nociva que afecta principalmente a las colonias asentadas sobre la carretera a Sauceda de la Borda donde está ubicado el basurero intermunicipal.
Como vecino de la zona, hago un llamado a las autoridades para que aumenten la vigilancia y se eviten además los tiraderos clandestinos provocados por la población que están tapando arroyos y contaminando parcelas de cultivos, presuntamente para no pagar la cuota en el relleno sanitario.
Además, ha aumentado el número de “yonques” de autos usados y posiblemente sea de allí donde se deshacen de llantas viejas, facias y tableros de autos, piezas que no tienen valor en la industria del reciclaje, pero que tampoco se lleva el servicio público de recolección provocando la contaminación de todo tipo en el área periférica.
El problema que se vive en estos sitios es muy grave debido a la destrucción del entorno, a la quema indiscriminada de los residuos, además de la putrefacción de animales que provocan la proliferación de moscas y roedores que luego van a parar a los domicilios de los vecinos.
Otra de las consecuencias de los basureros son los incendios provocados, pero la ley faculta a la Profepa para aplicar multas de hasta 20 mil días de salario mínimo y penas de prisión de hasta 10 años, llegando incluso a 15-20 años si afectan áreas naturales protegidas, sin embargo, sólo se sabe de un hombre detenido el año pasado por este delito, estas sanciones aplican tanto por dolo como por imprudencia, pero no se ve, ni se sabe de acciones contundentes de la Profepa.
La propaganda oficial hace responsables a todos por igual, pero esto es un engaño, es una forma de repartir la responsabilidad de quienes han sobreexplotado los recursos naturales y hasta el momento nada detiene la contaminación y destrucción.
No hay duda que los dueños de las empresas, son los verdaderos responsables del uso desmedido de los recursos de todos, por lo que al menos debemos exigir que las autoridades medioambientales actúen de forma preventiva y en su caso, apliquen acciones de remediación con medidas científicas, con recursos económicos y humanos apropiados, pero lo definitivo es que cambie la sociedad actual por otra, donde la prioridad sea satisfacer las necesidades humanas, donde se planifique producción para salvar a la especie humana y al planeta.
Sobre la Firma
Ingeniero, docente, voz del antorchismo.
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