jueves, junio 18, 2026
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Vestido y alborotado

NOEMÍ LUNA AYALA

El gobernador David Monreal se quedó vestido y alborotado el domingo. La visita que había presumido como un gran acontecimiento para Zacatecas para encabezar el programa de infraestructura fue cancelada por la propia presidenta Claudia Sheinbaum, dejando vacíos el escenario, la propaganda y las expectativas que desde el gobierno estatal habían construido alrededor de su presencia.

La explicación parece evidente: la mandataria prefirió evitar un escenario incómodo ante la creciente inconformidad social que existe en nuestro estado. No se trata de rumores ni de especulaciones. Diversos sectores ya se preparaban para exigir respuestas a demandas que llevan meses, e incluso años, sin ser atendidas.

Maestros del SNTE y de la CNTE mantienen movilizaciones desde mayo; las madres buscadoras continúan reclamando apoyo y resultados ante la tragedia de las desapariciones; y los productores de frijol siguen esperando soluciones concretas frente a la crisis que atraviesan. Todos ellos representan el rostro de un Zacatecas que se siente ignorado.

La cancelación de la gira presidencial también exhibe la falta de gobernanza que prevalece en la entidad por parte del gobernador David Monreal. Cuando los problemas crecen sin ser atendidos, terminan convirtiéndose en conflictos mayores. Lamentablemente, esa ha sido una constante durante la administración estatal: dejar que las inconformidades se acumulen hasta volverse imposibles de ocultar.

El montaje preparado en las instalaciones de la Feria Nacional de Zacatecas quedó como símbolo de una oportunidad desperdiciada. Incluso la propaganda que proclamaba a la presidenta tuvo que desaparecer de las redes oficiales, evidenciando el desencuentro entre la narrativa gubernamental y la realidad que viven miles de familias. La presidenta mejor fue a San Luis Potosí a entregar playeras a niños.

Resulta preocupante que, en lugar de acudir a escuchar de primera mano las inquietudes de la población, la presidenta haya optado por modificar su agenda. Gobernar implica dialogar, atender reclamos y enfrentar las dificultades, no evitarlas cuando resultan políticamente incómodas.

La ausencia presidencial deja una pregunta inevitable: ¿por qué temer a la voz de los ciudadanos si se gobierna para ellos? Escuchar a quienes demandan atención no debería considerarse una amenaza, sino una obligación democrática.

Zacatecas necesita soluciones, no cancelaciones. Necesita autoridades presentes, sensibles y dispuestas a dar la cara ante los problemas. Porque cuando los gobernantes prefieren sacar la vuelta a los reclamos ciudadanos, lo que realmente queda cancelado es la confianza de la gente.

Sobre la Firma

Legisladora combativa y constitucionalista firme con liderazgo panista con filo crítico.
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